BOROBUDUR – Templo Extraterrestre

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Autor del Blog: Jorge Mier Hoffman en Machupicchu

Borobudur, en la isla de Java, es el monumento budista más grande en el mundo. Es impresionante desde abajo, pero lo mejor es llegar arriba, y ver todas las pequeñas estupas que tiene en su centro.

Patrimonio mundial de la UNESCO, esta joya se alcanza desde Yogya, con una horita de viaje. Intenta llegar temprano para no compartirla con mucha gente. La entrada vale 10 dólares, precio extranjero. En general, en todos estos sitios, los locales pagan 5 a 10 veces menos.

Tiene muchos bajos relieves, que representas escenas de la vida de Buddha, y se aprecian a lo largo de un camino circular de varios kilómetros que te lleva al centro del templo. Por no haber tomado un guía, creo que nos perdimos bastante, pero hay un pequeño museo que te explica brevemente el proceso de restauración llevado por la UNESCO, y la historia del templo.

Lo más bonito es que los alrededores del templo están cubierto de jungla, muy verde, con pocas casas u otras obras humanas. Aquí también llegan muchos alumnos a practicar su inglés con los turistas. Lamentablemente la mayoría se limita a “cómo te llamas” y “de dónde vienes” y en la mayoría de los casos ni entienden tu respuesta! Encontrarás comida en el sitio, pero pocas opciones para pasar la noche, la mayoría de la gente llega solamente a pasar el día.

Borobudur (en javanés barabudhur o barabudur) es una estupa budista con silueta piramidiforme relacionada con la tradiciónMahāyāna, que está ubicada en la provincia Java Central de Indonesia, 40 kilómetros al noroeste de Yogyakarta. Es el monumento budista más grande del mundo. Fue construido entre los años 750 y 850 por los soberanos de la dinastía Sailendra. El nombre puede derivar del sánscritoVihara Buddha Ur“, que se traduce como “el templo budista en la montaña”.

El monumento consta de seis plataformas cuadradas coronadas por tres plataformas circulares, y está decorado por 2.672 paneles de relieve y 504 estatuas de Buda.

El monumento es un santuario y lugar de peregrinaje budista. El viaje de los peregrinos comienza en la base del monumento y continúa por un camino que lo rodea, mientras asciende hasta la cima a través de los tres niveles de la cosmología budista. Durante el viaje, el monumento guía a los peregrinos a través de un sistema de escaleras y corredores.

La evidencia sugiere que Borobudur fue abandonado tras el siglo XIV con el ocaso de los reinos budistas e hindúes en Java, y la conversión de los isleños al Islam. Fue descubierto en 1814 por Thomas Stamford Raffles, gobernador británico de Java. Desde entonces, Borobudur ha sido conservado mediante numerosas restauraciones. El proyecto de restauración más largo fue llevado a cabo entre 1975 y 1982 por el Gobierno de Indonesia y la Unesco, tras lo cual el monumento fue nombrado Patrimonio de la Humanidad. Borobudur es aún utilizado como lugar de peregrinación, donde una vez al año los budistas de Indonesia celebran el Vesak en el monumento. Además, Borobudur es la atracción turística más visitada de Indonesia.

No hay evidencia escrita de quién construyó Borobudur, o de su propósito original. El período de construcción se estimó comparando los relieves esculpidos en la base del templo y las inscripciones utilizadas comúnmente entre los siglos octavo y noveno. Se cree que Borobudur fue fundado aproximadamente en el año 800. Esto corresponde al período entre los años 760 y 830 d. C., el apogeo de la dinastía Sailendra en Java Central, cuando estuvo bajo la influencia del imperio Srivijaya. Se estima que la construcción demoró 75 años y que fue finalizada el año 825, durante el reinado de Samaratunga.

Existe una confusión entre los gobernadores hindúes y budistas de Java durante ese período. Los Sailendras son conocidos por ser seguidores de Buda, pero unas inscripciones en piedra encontradas en Sojomerto sugieren que fueron hindúes. Durante esta época muchos monumentos budistas e hindúes fueron construidos en las llanuras y montañas alrededor de la llanura Kedu. Los monumentos budistas, incluyendo Borobudur, fueron creados al mismo tiempo que el templo hindú Prambanan. En el año 732, el rey Sanjaya, fundador de la dinastía Sailendra, encargó la construcción de un santuario hindú en honor a Shivá en la colina Ukir, ubicada sólo a 10 km al este de Borobudur. El sucesor inmediato de Sanjaya, Rakai Panangkaran, fue asociado con el templo budista Kalasan, como aparece en el estatuto Kalasan escrito el año 778. Los antropólogos creen que la religión jamás fue un conflicto serio en Java. Era posible que un rey hindú mandara construir un templo budista; o que uno budista actuara de manera similar.

Durante siglos, Borobudur estuvo cubierto por capas de ceniza volcánica y vegetación. Las razones del abandono de este templo se mantienen desconocidas. No se sabe con certeza cuándo ocurrió el cese de actividades de este lugar de peregrinación.

Una suposición sostiene que el templo fue abandonado debido a que gran parte de la población fue convertida al Islam durante el siglo XV. Otra teoría se basa en la hambruna provocada por una erupción volcánica (aproximadamente en el año 1006) la cual obligó a los habitantes a abandonar sus tierras y el monumento.12 Se dice además que el evento causó una migración desde la llanura Kedu hasta el este de Java cerca del valle Brantas alrededor del año 928.

Sin embargo, el monumento jamás fue completamente removido de la memoria de los habitantes de la zona. En vez de glorificar la historia del monumento, la imagen de éste se convirtió en una más supersticiosa asociándola con mala suerte y miseria. Dos antiguos manuscritos (babad) del siglo XVIII mencionan la mala suerte del monumento. Según el Babad Tanah Jawi (o Historia de Java), el monumento se convirtió en un factor fatal para el rebelde que causó una revuelta en contra del rey de Mataram en 1709. La colina fue sitiada y los insurgentes fueron vencidos y sentenciados a muerte por orden del rey. En el Babad Mataram (o Historia del Reino Mataram), el monumento fue asociado a la desgracia sufrida por el heredero al trono del sultanato de Yogyakarta en 1757. A pesar de que existía una restricción para visitar el monumento, se apoderó de una de las estatuas que formaban parte de éste. Tan pronto como regresó a su palacio, murió de una extraña enfermedad que duró sólo un día.

Tras la guerra entre el Reino Unido y los Países Bajos realizada en Java, la isla estuvo bajo administración británica entre los años 1811y 1816. El gobernador general asignado fue Thomas Stamford Raffles, quien estaba bastante interesado en la historia de Java. Coleccionó antigüedades y tomaba nota sobre la información recibida por parte de los nativos durante sus expediciones. Durante un viaje a Semarang en 1814, se le informó sobre un gran monumento llamado Chandi Borobudur el cual estaba ubicado en la jungla cercana a la aldea de Bumisegoro. Envió al ingeniero holandés H.C. Cornellius para que investigara el lugar.

Durante dos meses, Cornellius y sus 200 hombres cortaron árboles, quemaron vegetación y excavaron para poder despejar el monumento. Debido a los peligros de derrumbe, no pudieron explorar las galerías. Reportó sus descubrimientos a Raffles incluyendo varios dibujos. Aunque el descubrimiento es mencionado en unas breves palabras, Raffles es acreditado por centrar la atención del mundo hacia el monumento.

Hartmann, administrador holandés de la región de Kedu, continuó el trabajo de Cornellius y en 1835 el monumento fue completamente desenterrado. Sus intereses en Borobudur eran más personales que oficiales. Sin embargo, Hartmann no escribió ningún reporte sobre sus actividades; en particular, la presunta historia en la que él descubrió la gran estatua de Buda ubicada en la estupa principal. La estupa principal del monumento se encuentra vacía. En 1842, Hartmann investigó la cúpula principal, pero sus descubrimientos aún no se conocen.

El gobierno de las Indias Orientales Neerlandesas envió al ingeniero holandés F.C. Wilsen, quien realizó cientos de dibujos. Mientras tanto, J.F.G. Brumund fue asignado para realizar un detallado estudio sobre el monumento, el cual fue completado en 1859. El gobierno pretendía publicar un artículo basado en los estudios de Brumund e ilustrado con algunos dibujos de Wilsen, pero Brumund rehusó cooperar. El gobierno asignó a otra persona, C. Leemans, quien compiló una monografía utilizando las investigaciones de Brumund y Wilsen. En 1873, fue publicada la primera monografía basada en un estudio detallado de Borobudur, al año siguiente se hizo una traducción al francés. La primera fotografía del monumento fue tomada en 1873 por el holandés Isidore van Kinsbergen.

La apreciación del sitio se fue desarrollando lentamente. Algunos objetos fueron sustraídos por ladrones. En 1882, el inspector en jefe de accidentes recomendó que Borobudur fuese completamente desmontado y sus restos puestos en museos debido a las malas condiciones en que se encontraba la estructura. Tras esto el gobierno asignó al arqueólogo Groenveldt, para que realizara una investigación sobre la condición del monumento. El reporte demostró que el miedo respecto a las condiciones del monumento eran injustificadas y que Borobudur debía permanecer intacto.

Borobudur se conoce como la misteriosa montaña de dioses de la isla de Java, en Indonesia, es una de las grandes maravillas del Extremo Oriente. A apenas 40 kilómetros de distancia de la antigua capital del sultanato, Yogyakarta, hace más de mil años budistas devotos construyeron el santuario más grande de toda Asia. Con enormes moles de piedra cubrieron toda una montaña, convirtiéndola de este modo en una obra sacra de dimensiones colosales. Numerosas especulaciones y leyendas rodean hasta nuestros días este recinto sagrado y plantean espontáneamente toda una serie de preguntas sobre la identidad de los constructores y la finalidad de este fantástico monumento.

RESURRECCIÓN DE LAS RUINAS

Cuando a comienzos del siglo XIX exploradores británicos y neerlandeses recorrieron la llanura de Kedu cubierta por la selva, solo tenían ojos para la abundante vegetación y las cordilleras volcánicas. Borobudur, en cambio, había caído en un sueño milenario. Pero esto cambió con la dominación colonial del imperio británico. Thomas Stamford Raffles (1781-1826), a la sazón vicegobernador de Java, oyó hablar por primera vez en 1814, durante un viaje de inspección, de las historias tenebrosas y casi increíbles de una colina selvática llamada Borobudur. Decían que el príncipe heredero de Yogyakarta visitó el lugar en 1757 y se encontró con un “caballero” encerrado en una “jaula”, y que poco después el príncipe enfermó y murió. Desde entonces, los indígenas contemplaban con gran temor el recinto sagrado y preferían mantenerse alejados de la montaña maldita.

Raffles decidió enviar al ingeniero neerlandés H. C. Cornelius a inspeccionar ese curioso lugar. Cuando llegó, vio un edificio escalonado en forma de cúpula con seis terrazas cuadradas y tres escalones de remate semicirculares, que se alzaba ante él hasta una altura de 35 m. Las galerías y nichos, 500 imponentes estatuas de Buda, 1.460 bajorrelieves y cuatro grandes escaleras, junto a las cúpulas campaniformes que adornaban, como si fueran coronas, la terraza circular superior, todo indicaba que se trataba de un santuario clave del budismo.
LA TUMBA DE BUDA

Sin embargo, hasta la fecha los arqueólogos no han hallado documentos que contengan datos más precisos sobre este monumento religioso. Cierto que se han formulado hipótesis sobre el significado que tuvo en su tiempo el santuario: poco después de su descubrimiento se halló en la plataforma superior, debajo de una stupa (una estructura hueca en forma de campana), una urna metálica cerrada con un retrato metálico, lo que significaba que Borobudur habría sido un gigantesco relicario. Por tanto, la urna podría haber contenido los restos mortales del legendario Buda, que el rey Ashoka había hecho exhumar de su sepultura original en India en el siglo III a. C. Sin embargo, el objeto del sensacional hallazgo ha desaparecido y puede que haya sido destruido; es el único que podría poner fin a las especulaciones de que Borobudur es el sepulcro de uno de los grandes fundadores religiosos de la historia universal.

NIVELES DE ILUMINACIÓN

Borobudur no fue nunca una construcción consagrada a un rey como lo fueron las pirámides egipcias. Cualquier persona podía acceder sin trabas al gran templo. ¿Significa esto que Borobudur fue un centro de culto para el pueblo? Curiosamente no se han encontrado indicios de lugares representativos para la celebración de rituales.

Borobudur parece un símbolo petrificado del sistema cósmico del budismo y al mismo tiempo una representación simbólica del camino de la iluminación. Este fantástico descubrimiento lo hizo el erudito alemán W. F. Sutterheim en 1929. La doctrina budista aspira a convertirse, mediante sucesivas reencarnaciones, en un bodhisattva, un semidiós. Esto se consigue cuando el iluminado se une a la naturaleza, recorriendo un camino que atraviesa tres esferas. Precisamente estos niveles de la iluminación son los que parece simbolizar Borobudur.

FASES DE LA FELICIDAD

En la terraza inferior, los fieles ven más de 160 relieves: representa la kamadhatu, la esfera del deseo. Los cuatro planos subsiguientes constituyen la rupadhatu, o esfera del orden. Los fieles siguen ascendiendo por la montaña de los dioses. Al término de un recorrido de unos 5.000 m. de longitud, flanqueado por una sucesión ininterrumpida de representaciones en relieve, llegan a la terraza cuadrada más alta. Desde aquí se ensancha el panorama y se ven los planos circulares abiertos y carentes de adornos. Es la esfera arupadhatu. Han desaparecido los fenómenos comprensibles del espacio finito. Simbólicamente se ha llegado al círculo, que representa el infinito, lo que existe sin comienzo ni final. Las dagobas de piedra, unas estructuras en forma de campana que parecen capillas, tienen unas aberturas en forma de rombo que ofrecen una visión limitada de 72 estatuas de Buda sentado. Hay que recordar al curioso que nunca podrá conocer más que una parte de la verdad.

PIRÁMIDE ESCALONADA AL NIRVANA

La stupa central, que está situada en el nivel más elevado y que sobresale por encima de todo lo demás, sigue siendo un misterio en la actualidad.

Es probable que originalmente no contuviera ninguna estatua de Buda y que simbolizara el nirvana, el reposo definitivo del alma y la liberación del círculo infinito de la transmigración.

Por consiguiente, Borobudur fue concebido como una colina mágica que permitiera a los fieles alcanzar niveles cósmicos cada vez más altos y les ayudaba a despertar recuerdos de la propia vida pasada y a marcar nuevos objetivos para el futuro. Solo cuando una nueva religión, el hinduismo, conquistó Java, esta obra monumental cayó en el olvido y con ella la idea de la iluminación progresiva de la humanidad


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