CUICUICO Un Misterio Indescifrable

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Autor del Blog: Jorge Mier Hoffman en Machupicchu

CUICUILCO
LA HISTORIA DESCONOCIDA DE AMERICA
Por: Jorge Mier Hoffman

Un Artículo del Libro “El Código Maya y los Siete Estigmas” de su Autor Jorge Mier Hofman, basado en el misterioso legado maya, sus  enigmas y códigos que marcan el destino de la humanidad en su pasado y futuro.

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ABRIL DE 1922

Son las 2:00 de la madrugada, cuando el personal a cargo del afamado arqueólogo, Dr. Cummings, descansan la dura jornada de limpieza y traslados de escombros volcánicos en la zona conocida como “El Pedregal de San Miguel” en el valle de México, que hace muy difícil las excavaciones durante el día, por cuanto hace miles de años, 158 kilómetros cuadrados fueron cubiertos por las cenizas y la lava ardiente de la erupción del Xitle (del vocablo náhuatl Xictli: ombligo), un pequeño volcán que se divisa a distancia en la sierra de Ajusco, desde donde se encuentra el campamento arqueológico de la universidad estadounidense de Arizona.

En los apuntes del Dr. Cummings quedó escrito: “era una noche muy oscura, cuando de pronto una luz muy intensa se proyecta desde el cielo para alumbrar un montículo que ya nos había llamado la atención por su curiosa forma… Algo se movía entre las nubes como nunca antes habíamos visto… Era un objeto muy brillante que proyectaba su luz, para luego dirigirse lentamente volando por encima de “El Pedregal” en dirección al cerro de Zacatepec, y desaparecer a gran velocidad como un meteorito que dejó una estela en el firmamento… Al día siguiente, lejos de espantar a los asustadizos obreros, la misteriosa luz los llevo a trabajar con más ahínco la dura piedra volcánica, pensando que era una señal que nos guiaba hacia un fabuloso tesoro enterrado”

Esta historia que parece sacada de un cuento de ciencia ficción y los relatos de OVNIS, fue escrita en 1922 por un arqueólogo, cuando nadie hablaba de platillos voladores, y la aviación apenas daba sus primeros pasos, por cuanto para esa fecha, ningún aeroplano había podido cruzar el atlántico. Cabe recordar, que la primera aparición de un Objeto No Identificado fue reportado en los Estados Unidos en 1947.

Ciertamente no se equivocaron los obreros… lo que allí se descubrió, fue un tesoro arqueológico que hoy tiene de cabeza a la comunidad científica, por cuanto cambió los patrones cronológicos de los estudiosos ortodoxos..!

Para reconstruir el pasado de los hombres que todavía no habían inventado la escritura, sólo es posible apoyarse en técnicas especiales de investigación. Estas técnicas permiten extraer información de los restos materiales dejados por esos hombres, como por ejemplo sus huesos, los instrumentos que fabricaron con piedras o restos de alimentos.

La arqueología es la disciplina que estudia esos restos materiales. Pero el arqueólogo no se limita a recoger objetos; su trabajo consiste en reconstruir la vida de los grupos humanos que dejaron restos materiales: debe deducir su antigüedad, reconstruir las formas de subsistencia, sus costumbres, ritos y su organización social.

La antropología como ciencia que estudia la evolución del hombre en todas sus manifestaciones, apoyándose en la arqueología para sistematizar su trabajo, ha establecido la teoría de la Emigración de África, desde donde viajaron a otras regiones para sustituir a la población existente de homínido primitivo, destacando nuestro antepasado, el hombre de Neandertal. Los defensores de esta hipótesis, afirman que muchas características del esqueleto del hombre moderno evolucionaron en un pasado relativamente reciente, hace 200 mil años, lo que sugiere un origen único y común para toda la especie humana que surgió en un momento de la historia del Cosmos, cuando la semilla de la evolución tocó a las especies del planeta tierra; quizás en un cometa que impactó la superficie terrestre o de algún meteorito portador del gen de la evolución, de los millones que cada año penetran la atmósfera… Cabe recordar, que en 1861, el francés Luis Pasteur demostró en forma irrebatible, que no existe la generación espontánea, que hasta los seres vivos de organización inferior descienden de otros seres vivos, y que si en los comienzos de la vida en el globo, en condiciones que nos son completamente desconocidas, de la materia inerte pudo formarse materia viviente, el fenómeno no se ha repetido ni puede repetirse en las condiciones actuales, ni en las que existieron durante los tiempos geológicos.

 

Partiendo de esta teoría, la ciencia ortodoxa ha establecido un Cronograma Evolutivo para el estudio del hombre que permite clasificar la especie desde su punto de origen en el Pleistoceno: Los primeros seres humanos salen de África hace 100.000 años, llegan a la actual Indonesia en el año 70.000, cruzan el mar hasta Australia en el año 50.000; conjuntamente se extienden por las estepas siberianas, y aparecen en Europa entre 35.000 y 40.000 años.

Para el caso de América, los ortodoxos nos dicen que todo comienza con el Estrecho de Bering, extensión de agua que separa Asia de Norteamérica, y que adquiere su nombre de Vitus Jonassen Bering, navegante danés que cruzó el estrecho en 1648.

Los científicos nos dicen que en el último período glacial, hace 50.000 años, el actual Estrecho de Bering se desecó por efecto de las altas temperaturas. A la zona que quedó al descubierto se la suele denominar Beringia, y se extendía desde Alaska hasta la península de Chukchi en Siberia en 92 Km. Esta retirada del mar, como consecuencia de la acumulación de agua helada en los polos, hizo posible que animales como el mamut, y humanos en etapas de evolución, cruzasen desde un continente a otro.

Dado que no se han encontrado indicios de asentamientos humanos anteriores en Alaska, los eruditos nos dicen, que el noroeste de Siberia fue la tierra que dio cobijo a los antepasados de los primeros americanos

Según esta teoría aceptada por los historiadores y estudiada en todas la universidades del planeta, hace 12.000 años, a medida que los grandes glaciares comienzan a fundirse, el nivel del mar se eleva, y la plataforma continental que había constituido la antigua Beringia, va poco a poco sumergiéndose hasta constituir el actual Estrecho de Bering… Por otro lado, los casquetes norteamericanos se van retirando al este y al oeste respectivamente, y se abre un corredor libre de hielos que da paso desde el actual territorio del Yukón hasta Montana, permitiéndole al hombre primitivo de Siberia, la colonización de un nuevo continente.

En su avance hacia el Sur, el ser humano encuentra un entorno ecológico muy diferente al de hoy, con altos herbazales que cubrían las llanuras, donde existían enormes animales del final del Pleistoceno: el mamut, el mastodonte, el perezoso gigante, una especie de bisonte mucho mayor a la actual; y algunos carnívoros como el oso y el león americano.

Este entorno virgen permite el desarrollo del gran complejo cultural de Clovis, cultura prehistórica de la edad de piedra de Nuevo México, que data del 11.500 antes de Cristo, y que recibió ese nombre, por el lugar del yacimiento en el que se encontró una punta de sílex trabajado para una lanza, justo al lado de la osamenta de un mamut… Clovis está clasificada como una cultura paleolítica de bajo nivel cultural, que confeccionaba puntas de sílex para cazar y trabajar la piedra, a la cual se le atribuye la extinción del mamut en América, extraordinarios animales que eran cazados para obtener su piel, el marfil de sus colmillos, la grasa y su carne.

Para ser consecuente con el Cronograma Evolutivo, los arqueólogos afirman que la primera civilización surgió hace 7 mil años, llamada Sumeria, en lo que actualmente es Irak. Conocida como Mesopotamia, Sumeria siguió creciendo poderosa y próspera para evolucionar a la par de la escritura, las ciencias y las artes, donde se construyeron los primeros templos y pirámides del planeta que luego llevaron a Egipto.

Los arqueólogos nos dicen también, que en Centroamérica el hombre comenzó a evolucionar para organizarse en grupos aislados que se desarrollaron hacia el 1.100 antes de Cristo, hasta constituir importantes civilizaciones como olmecas, mayas, toltecas, aztecas e incas… Conforme a ese Cronograma Evolutivo del Hombre en América, los museos, textos y salones de estudio, respetan celosamente las fechas que se inician hace 50 mil años, cuando grupos mongoloides llegaron al continente americano provenientes de Siberia.

Todo parecía funcionar en la cadena evolutiva escrita en los textos de estudio, hasta que un descubrimiento casual pone al descubierto un error garrafal…

Todas las fechas y teoría evolutivas están erradas..!

ESTA ES LA HISTORIA

A principios de los años veinte, al Sudoeste del valle de México, el arqueólogo Manuel Gamio es enviado por el gobierno para verificar restos arqueológicos que aparecieron durante la construcción de una carretera perimetral… La zona es un campo de piedra volcánica del pleistoceno que abarca cerca de 158 kilómetros cuadrados, conocido como “El Pedregal de San Miguel”, por la gran cantidad de piedras volcánicas esparcidas en el terreno, como resultado de la erupción del volcán Xitle en una fecha incierta… Hurgando la dura piedra volcánica, Gamio identificó una serie de materiales, figurillas y piezas de cerámica hechas por el hombre, que consultó con su colega, el Dr. Byron Cummings… A luz de las piezas recogidas en el terreno, los resultados fueron concluyentes:

…eran las piezas más antiguas de las que hasta ahora han sido recolectadas en todos los lugares arqueológicos del Valle de Anáhuac…

Valle de Anáhuac, mejor conocido como el Valle de México, en lengua Azteca significaba “Lugar junto a las aguas”, debido a que la región estaba rodeada por lagos, ríos y la meseta volcánica, que dio nombre a un antiguo reino indígena, mejor conocido como Tenochtitlán, la capital de los Aztecas.

Sorprendido por el sensacional hallazgo, se organizó una exploración metódica de toda la zona arqueológica, a cargo del equipo de la Universidad de Arizona, dirigida por el estadounidense, Dr. Byron Cummings.

y aquí lo insólito..!

Excavando la dura piedra volcánica, cuya dureza hacía saltar chispa de los afilados picos de metal, poco a poco fue apareciendo una estructura artificial de un montículo piramidal construido de rocas cuidadosamente seleccionadas por sus constructores, y revestida con una cobertura de arcilla muy bien trabajada, para mantener la complicada forma circular que mostraba la edificación con sorprendentemente alineación geométrica… Era una pirámide circular que poco a poco aparecía tras quitar la gruesa capa de lava que cubría sus cimientos… Se presenta como una pirámide troncocónica de planta circular de grandes dimensiones, formada por cuatro conos truncados superpuestos y unidos mediante escaleras y rampas. Su fachada principal está orientada hacia el este, con templos y galerías que soportan extraordinarias columnas de piedra aglomerada.

Este edificio fue construido con piedra sin labrar de 30 Kg. y rellenado los espacios con tierra, con lo cual se formó un núcleo muy compacto en cada una de las cuatro etapas constructivas, que concluyó con un altar en la parte superior central de la pirámide. A su plataforma superior, donde había un altar, se llegaba por una rampa situada al oriente, que sorprendentemente estaba orientada hacia el equinoccio, para constituir un reloj cósmico de gran precisión, lo que evidencia al nivel científico de los constructores. Esta pirámide se precipita por más de 25 metros bajo la superficie, con una circunferencia de 110 metros de diámetros en su base; resultando ser una pirámide cónica como no se conoce nada parecido en las construcciones antiguas, junto con otras por desenterrar en el conjunto arqueológico de Cuicuilco.

Pero había algo más sorprendente… todo evidenciaba que en fecha incierta, la misteriosa pirámide fue cubierta por la lava del volcán Xitle… Ello llevaba a la siguiente conclusión:

La fecha de la erupción daría la fecha final del complejo piramidal de Cuicuilco..!

De inmediato… el Dr. Cummings buscó muestras de carbón que pudieran ser analizadas para determinar la fecha en que el volcán cubrió de cenizas y la lava sepultó la enigmática pirámide; además, midió las capas superpuestas de lava para determinar la frecuencia promedio de erupciones sucesivas… Los resultados perturbaron al mundo científico… Era como si las erupciones del Xitle hacían temblar los círculos literarios, cuando se conocieron las dos fechas:

La última erupción ocurrió 10 mil año antes de Cristo, sobre una secuencia de 28 mil años de capas de erupciones

Este hecho comprobaba que Cuicuilco era cinco mil años más vieja que la pirámide de Gizeh en Egipto, tres mil años más vieja que Mesopotamia, y anterior a todas las construcciones hechas por el hombre

El Dr. Cummings descubrió nueve metros de ceniza y sedimentación entre el fondo de la capa de “El Pedregal” y el pavimento circundante de la pirámide, estimando que la formación de dichas capas habría tomado por lo menos 28 mil años, y aún no se ha llegado a la base de la pirámide; es decir, que la fecha pudiera ser aún más antiguas…

De inmediato la comunidad científica se pronunció..!

Era imposible una pirámide en México en un tiempo en que el hombre aún no había evolucionado en su inteligencia; cuando aún no surgía la civilización en el planeta; no existían las ciudades de piedra, ni templos, y el hombre vivía en estado salvaje.

Pero no había manera de cambiar los hechos con otros argumentos… La pirámide fue construida en una fecha incierta, pero de lo que sí se tiene certeza, es que fue cubierta por la lava de un volcán que hizo su última erupción 10 mil años atrás, en una secuencia de capas que se inició hace 28 mil años

…es decir, cuando los eruditos hablan de la Edad de Piedra y hombres prehistóricos trabajando piedras de sílex en América, en esa misma fecha, en México ya existía una civilización con un alto conocimiento de arquitectura, ingeniería y astronomía; capaz de hacer complicados cálculos matemáticos y de trigonometría, para edificar templos y gigantescas pirámides, y aún más complicado, circular..!

Los arqueólogos ortodoxos se encontraron acorralados… no había forma de explicar lo inexplicable..!

Diez mil años atrás cenizas volcánicas y un torrente de lava habían sepultado la única pirámide circular del planeta… Esto cambiaba todo el cronograma americano, ya que, según los historiadores, las pirámides aparecieron en América después de Egipto, y nunca en una fecha antes de Cristo.

Cuicuilco se convirtió en una paradoja para lo que la ciencia oficial no tiene respuesta, y opta por guardar un prudente silencio. Los conflictos respecto a su antigüedad y al pueblo que la edificó continúan hasta el día de hoy en un rotundo misterio. Su monumento más emblemático es la llamada “pirámide circular”, la primera construida en piedra en el continente americano, y que ha causado toda una revolución que ha fragmentado el Cronograma Evolutivo del Hombre sobre la tierra.

Ante esta situación, los científicos e historiadores no encontraron otra salida:
“Había que desaparecer la pirámide”

Así como se oye… había que destruirla..! De inmediato se ordenó dinamitar la estructura en un intento fallido de borrar la historia, con el argumento de fragmentar la dura piedra volcánica que cubre sus cimientos; sin embargo hubo que suspender las explosiones, por cuanto el remedio resultaba ser peor que la enfermedad.

Entre los escombros comenzaron a brotar esculturas con facciones asiáticas, vasijas, cerámicas, enterramientos, y extrañas figuras donde destacan personajes con cascos y escafandras; además la de un Ser enigmático con barbas que supone al dios Quetzalcóatl. También se hallaron joyas con el escarabajo egipcio que desconcertó a los arqueólogos. Estas piezas evidencian un nivel cultural muy avanzado para una civilización que ocupó esta metrópolis, y pone en tela de juicio lo que hasta ahora se ha escrito de los aztecas, teotihuacanos, toltecas, olmecas, mayas e incas.

En los años 70, la pirámide circular sobresalía entre los escombros de basura y desperdicios en que se había convertido el lugar que prácticamente nadie visitaba, sino aquellos que teníamos un interés muy especial por conocer esta enigmática construcción, tabú de los arqueólogos ortodoxos, que no aparece en las rutas arqueológicas de México, de la que no hay postales, no hay libros, y los pocos trabajos que allí se realizan no son publicados; salvo escasas fotos que aparecen en revistas especializadas.

Con mi esposa Teresa en CUICUILCO en los años 70

Aun hoy en día, muchos académicos asisten tácitamente a la destrucción del monumento, que se encuentra rodeado de un número cada vez mayor de centros comerciales, viaductos, polígonos industriales y unidades de vivienda, como una estrategia perversa de destruir poco a poco la metrópolis, sin que los científicos tengan una carga moral por tales hechos, con la excusa de un pequeño Museo que se construyó cuando se declaró el Parque Arqueológico de Cuicuilco… Una destrucción sistemática que se inició con la construcción de la Villa Olímpica entre 1966 y 1968, cuando se dinamitaron todas las edificaciones que aparecían en torno a la pirámide circular , donde se desalojaron 180 millones de kilos de roca del extinto volcán, de una superficie de 64 mil metros cuadrados; y más recientemente, se autorizó a empresas privadas para demoler la zona arqueológica para sus construcciones: la Universidad Autónoma de México, Colonia Isidro Fabela, Perisur y el moderno edificio de Electra…

Para algunos científicos ortodoxos, el temor se esconde bajo los millones de toneladas de piedra volcánica que puedan develar un nuevo misterio que cambiaría radicalmente la visión de América y la humanidad

EL CUICUILCO DE HOY

Sobre la metrópolis arqueológica prácticamente nada se dice en los museos… Sólo una foto sin mayor comentario muestra el Museo de Arqueología y Antropología de México en una de sus paredes; y para confundir a la comunidad de científicos que visitan el lugar, la información oficial indica que las estructuras de Cuicuilco datan del 600 antes de Cristo, mientras que los geólogos aseguran que la última erupción del Xitle ocurrió 10.000 años atrás; tan viejas como el “Hombre de Tepexpan”, el hombre prehistórico más antiguo en Mesoamérica, cuyos restos fueron hallados junto con los de un mamut, y sus restos se exponen en el citado Museo.

Recientes excavaciones detectaron otros conjuntos de estructuras arquitectónicas, como los once edificios que se clasificaron como Cuicuilco B, donde se rescataron más de 300.000 piezas de cerámica, y muchas piezas que se mantienen en el más rotundo misterio. La mayoría de estos edificios fueron dinamitados y sus piedras utilizadas para la Villa Olímpica y para cimentar las calles y avenidas.

Existen otros detalles enigmático sobre Cuicuilco que aún falta por aclarar:

El médico español Hernández, enviado a México por Felipe II, relató a su soberano el descubrimiento en el lugar de esqueletos de grandes bestias, y de hombres de 5 metros de altura. Según los nativos, creían que la estructura había sido construida por gigantes, la cual bautizaron Cuicuilco = Lugar del color y del canto.

Si bien es cierto que Cuicuilco sufre la desidia de los científicos ortodoxos, es una inspiración para la nueva generación de arqueólogos, antropólogos e historiadores, que nos dice que hoy América es una historia desconocida; pero además nos dice, que no somos el Nuevo Mundo, sino esta parte del planeta donde surgieron las primeras civilizaciones que dieron lugar a la era moderna de la humanidad.

Julio del 2005, cuando luego de 30 años tuve la oportunidad de visitar nuevamente esta enigmática metrópolis, hacedora de las civilizaciones mexicanas

Jorge Luis Borges, uno de los autores de mayor renombre en la literatura tanto hispana como mundial, describió en su relato “Las Ruinas Circulares”, una pirámide circular más vieja que el tiempo, coronada por un templo al Dios del Fuego. Como si se tratase de una experiencia onírica, Borges guía al lector a través de una aventura metafísica y surrealista, que debe llevar a la reflexión, sobre la conservación de este enigma, en cuyos cimientos, debe estar la respuesta a los enigmas de la evolución de la especie humana; como lo afirman los recientes descubrimientos:

Una estela de casi cuatro metros de altura fue localizada en el área arqueológica de Cuicuilco… La estela, ubicada sobre el piso original del valle donde se encuentra la pirámide circular, es una larga pieza de 3.85 metros que muestra símbolos grabados en su superficie (círculos y rombos) que, según una teoría de la arqueóloga Marisela Ayala, podrían significar una de las primeras representaciones cosmológicas del pasado.

LA GENESIS DEL COSMOS
La Semilla de la Civilización

Así como existen las especialidades de Arqueología y Antropología para buscar el pasado de la humanidad, existe la Arqueoastronomía, como una especialidad científica que busca sus orígenes en el Cosmos, donde astrofísicos como Carl Sagan, compartían la tesis de que el gen de la evolución llegó desde el espacio, y el hombre es el resultado de una génesis cósmica que sucedió en los albores de la evolución del planeta tierra… Teoría que encuentra cada vez más pruebas en la reminiscencia de las metrópolis antiguas que emergen con los descubrimientos arqueológicos.

Para algunos seguidores de esta tesis del cosmos, ello sucedió por la visita de extraterrestres que dejaron sus huellas en el planeta, y sólo así se explican rastros arqueológicos inexplicables diseminados en muchos rincones del planeta: Nazca, Teotihuacan, Pisco, Chan Chan, Tiahuanaco, Gizeh, Angkhor, Stonehenge, Palenque, Nan Madol, Chichen Itzá, Tikal, Uxmal, Copán, Qurigua, Pascua y Cuicuilco, donde la visita de hombres del espacio forman parte de la tradición que ha sobrevivido a la erupción del Xitle, y que de alguna manera fue corroborado por la experiencia del Dr. Cummings cuando visitó en lugar en 1922.

Abajo, una composición de Cuiculco con mi sobrina Dubraska Mier, aficionada a la Arqueoastronomía y el estudio y la investigación del inmenso legado americano.

A propósito de este artículo, me llegó el siguiente correo de México:

Saludos Sr. Hoffman, mi nombre es Fernando, soy nativo de Tlalpan en México DF. como sabrá he vivido toda mi vida en lo que son los alrededores de lo que es Cuicuilco y hoy curiosamente me topé con la página en donde habla acerca de esta enigmatica piramide, si es conveniente comentarle, a veces uno se harta de tanto caos citadino, usted sabe: transito vehicular, smog, y todo problema clasico dentro de una gran urbe, es en realidad sorprendente como la gente pasa de largo a la piramide ignorandola, yo creo que el estilo de vida no les permite preguntarse si acaso proviene de una cultura pre-diluviana o atlante (pues comenta algo acerca de los desaparecidos gigantes), o pudo ser el centro ceremonial mas importante de su tiempo, o como dice en su pagina, acaso se preguntaran ¿¿¿si es la unica piramide circular en el mundo???

Tengo que comentarle que en cuanto entro al pequeño espacio que le ha asignado el gobierno a esta piramide, la ciudad de Mexico desaparece, no hay ruido, y se empieza a sentir una muy radiante energia en cuanto uno camina hacia la piramide, cuando necesito realmente sentirme como nuevo es el lugar a donde yo acudo principalmente, sentarse en la cima y observar y claro a imaginarse como pudo haber sido Tlalpan antes de la llegada de incluso los Aztecas, todo eso es para mi un enigma y supongo que para los cientificos materialistas, que nos han puesto a sus anchas y conveniencias como fue una muy mediocre teoria de la evolucion humana (entre changuitos y eslavones perdidos), una total pesadilla, pues van a tener que reescribir libros y eso les costaria mucho no cree? yo creo que como asi van, nunca nos podran explicar cada una de las similitudes que existen entre las culturas prehispanicas con las de Egipto, las Sumerias y demas del medio oriente y el porque son tan similares.

Hay otra cosa que tengo que comentarle acerca de la piramide, resulta que hace unos 15 años a sus alrederores se empezo a construir un centro comercial al cual le asignaron el nombre de “Plaza Cuicuilco” yo vivi muchos años cerca de lo que fue una antigua fabrica, de papel “Loreto y Peña pobre”, el “dueño” del lugar es un magnate llamado Carlos Slim, el cual pretendia destruir la piramide para expander el estacionamiento del citado centro comercial, eso me parecio lo mas nefasto que una persona con recursos pudiera hacer, afortunadamente estoy no sucedio y ahora podemos disfrutarla por mas tiempo.

Bueno señor Hoffman, le agradesco haber leido este correo, y espero poder conocer más de esta maravillosa piramide en medio de una caotica urbe; saludos desde Mexico.

Fernando

Respuesta de Jorge Mier

PARA LOS QUE GUSTAN DE LOS ENIGMAS Y MISTERIOS

Amigo Fernando

A propósito de tú correo, Jhonny Wekker Vegas, mi socio y hermano en la lucha ideológica, me ha enviado unas interesantes fotos, que complementan un tema polémico que para muchos es escabroso, puesto que se trata de la ARQUEOASTRONOMÍA, ciencia muy especializada en el campo de la astronomía, arqueológía y antropología, que estudia la “civilización de las estrellas” en los procesos de evolución humana. Una ciencia no convencional que compartía con mi compadre y excelente profesional, el Lic. Luis Enrique Arochi, a quien la historia de la arqueología y los eruditos investigadores de la historia mexicana, algún día le reconocerán el invalorable aporte que Luis hizo para el estudio no convencional de las construcciones mayas, que en opinión de mi compadre Luis, más que edificaciones erigidas para honrar a los dioses, eran símbolos astrales que cumplían una función astronómica a la par de la cotidianidad y creencias de los habitantes de esas extraordinarias metrópolis Maya… Una teoría que cambia la visión cósmica y tecnológica que los científicos ortodoxos le conceden a la civilización Maya, pero cuya teoría puede ser probada en los equinoccios de primavera en la ciudad maya de Chichén Itzá, cuando el sol proyecta sus rayos sobre una cara de la pirámide de Kukulcán, para formar con la sombra de los 9 basamentos de la mole piramidal un cuerpo de serpiente ondulante, que aún después de cientos de años, constituye un espectáculo que atrae a miles de persona, para presenciar este extraordinario efecto de luz y sombra, cuando aparece un cuerpo de serpiente que se forma es sus escalones, que hoy el mundo conoce, gracias a la investigación, proyección, divulgación y foros que en vida hacía Luis E. Arochi. Efecto de “Luz y Sombra” que puede ser visto en youtube en el siguiente Link:

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El legado de Luis Arochi es una invalorable aporte para entender la civilización Maya, que en su memoria, publiqué en el Libro “Código Maya y los Siete Estigmas” que publico para su lectura en el siguiente Link:

http://codigomaya.wordpress.com/

“En Chichén Itzá nada se hizo al azar… Todo tiene un significado astronómico”
Luis Arochi
(gracias al aporte y divulgación de Luis Arochi, Chichén Itzá fue declarada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno)

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Al paso que el azadón del arqueólogo se hunde cada vez más en el pasado, mayor es la preocupación que se respira en el ambiente académico. ¿Que pasaría si, según Velikovsky, somos “un mundo en amnesia”? Este articulo propone que la pirámide mexicana de Cuicuilco – tal vez la más vieja del mundo – constituye la amenaza más grande a los cronogramas establecidos por la Ciencia.

Jorge Luis Borges, uno de los autores de mayor renombre en la literatura tanto hispana como mundial, describió en su relato Las Ruinas Circulares una pirámide circular más vieja que el tiempo, coronada por un templo al dios del fuego. Como si se tratase de una experiencia onírica, Borges guía al lector a través de una aventura metafísica altamente surrealista.

¿Será el monumento en cuestión la impresionante ruina de forma circular conocida como la pirámide de Cuicuilco? Los arqueólogos prefieren olvidarse de Cuicuilco, la gran mole circular que surge del medio de un antiquísimo campo de lava al sur de la Ciudad de México. Las ruinas, según algunos, constituyen “una bofetada en la cara de la historia”. Aún hoy en día, muchos académicos asisten tácitamente a la destrucción del monumento, que se encuentra rodeado de un número cada vez mayor de centros comerciales, viaductos, polígonos industriales y unidades de vivienda. La contaminación atmosférica – uno de los males más grandes que enfrenta la ciudad de México – junto con la amenaza de la “lluvia ácida”, seguramente acabarán con esta “oveja negra”, estorbo a la arqueología, si no llegan a tomarse medidas.

La controversia ha sido ocultada debajo del tapete y no se hace mención alguna del tema. Los turistas no encontrarán tarjetas postales ilustrando a Cuicuilco y las guías de viaje sólo mencionan las ruinas someramente.

No obstante, todos los expertos están de acuerdo en que Cuicuilco es la estructura más vieja en el valle del Anahuac, que aloja a la moderna Ciudad de México, y es la primera construcción monumental en el continente americano. Aunque la información oficial indica que las estructuras de Cuicuilco no datan mas allá del 600 a.C., los textos revisionistas alegan que la pirámide fue construida hace unos 8.000 o 10.000 años, haciéndola casi tan viejas como el “hombre de Tepexpan”, el morador prehistórico más antiguo en Mesoamérica, cuyos restos fueron hallados junto con los de un mamut.

Lo que dice la Ciencia

Cuicuilco mide 17 metros de alto y cuenta con un diámetro de 115 metros; una variedad de rampas ofrecen acceso a su nivel más alto, que alojó en su tiempo un templo con la estatua de Huehueteotl – el “dios viejo del fuego”, la primera deidad adorada en las Américas. La majestuosa pirámide circular se encuentra rodeada de estructuras pequeñas y edificios rectangulares con pisos bien terminados que pudieron haber sido casas.


Vista desde la carretera, o desde la posición ventajosa ofrecida por el centro comercial Perisur, el visitante puede creer que está viendo una fortificación del tipo construido por los celtas.

De acuerdo con el historiador Stuart J. Fiedel, entre 5.000 y 10.000 habitantes ocuparon Cuicuilco durante el Primer Periodo Intermedio 2 (650 – 300 A.C.) y que la región aledaña contaba con unos 75.000 habitantes.

La población aumentó considerablemente durante el Primer Intermedio 3 (300 – 100 a.C.), alcanzando los 145.000, con veinte mil de ellos ocupando Cuicuilco y el resto situados en Teotihuacan.

El sitio arqueológico de Cuicuilco ha producido figurillas de barro que reflejan una serie de bailarines, acróbatas y músicos, al igual que máscaras ceremoniales seguramente empleadas por los shamanes y actores para representaciones de ceremonias sagradas. Existen motivos para pensar que esta cultura alcanzó altos niveles de especialización y que contaba con albañiles, ladrilladores, administradores, sacerdotes y burócratas.

La comunidad circundante a la pirámide incluía entre 400 y 500 viviendas aglomeradas en grupos de tres a seis. Se piensa que los ocupantes de las agrupaciones representaban los linajes o jerarquías conforme a su descendencia de la estirpe del jefe de la tribu. Sin embargo, no existe suficiente diferencia entre las riquezas descubiertas en las tumbas o en el diseño de las casas para afirmar a ciencia cierta que existían diferencias marcadas de “status”.

La vida de los prósperos y pacíficos habitantes de Cuicuilco tocó a su fin cuando el Ajusco – una cima de 2.000 metros de altura localizada en la misma cordillera que el volcán Popocatepetl – inicio su actividad volcánica. Los terremotos que abatieron el valle del Anahuac hicieron que se abriese un enorme agujero en la tierra: un volcán más pequeño conocido como Xitle, que arrojó marejadas de lava que destruyeron a la cercana Copilco antes de inundar a la misma Cuicuilco. Los habitantes de la región huyeron ante la destrucción, dejando atrás un campo de lava de 128 kilómetros cuadrados conocido hoy en día como El Pedregal.

Pero hoy, siglos después de la destrucción original, un nuevo cataclismo se cierne sobre Cuicuilco.

En junio de 1997, el Grupo Financiero Imbursa recibió la aprobación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para emprender la construcción de un moderno complejo de oficinas adyacente a la pirámide.

El proyecto incluye una torre de veintidós pisos y un estacionamiento para 1.500 automóviles. Los arquitectos del proyecto insisten que el diseño de su proyecto tomará en consideración la importancia arqueológica de la zona, pero en comentarios vertidos en el rotativo La Jornada(3/VII/97), un comité de vecinos afirmo: “La historia terrible y oscura que han tenido los terrenos en esta zona es producto del clientelismo de capitales privados y de la continua entrega del patrimonio cultural por funcionarios vendidos ante empresarios corruptos”.

Lo que no dice la Ciencia

La controversia acerca de la fecha de la erupción de Xitle se ha mantenido en pie por décadas. Los estudiosos del periodo “Preclásico” de México sostienen que la erupción tomó lugar entre 500 a.C. y 200 AD., mientras que los geólogos apuntan que la erupción volcánica tuvo lugar alrededor del año 7000 a.C. – está de más decir que se trata de una discrepancia significativa.

Los esfuerzos por “restaurar” Cuicuilco entre 1906 -1910 conllevaron la eliminación de enormes bloques de adobe de los niveles superiores, pero no fue hasta 1922 que comenzaron en serio las excavaciones arqueológicas, cuando un equipo bajo la dirección del Dr. Byron Cummings de la Universidad de Arizona se lanzó a desenterrar lo que bien puede ser la pirámide más vieja del mundo. Según los apuntes del Dr. Cummings, una luz muy brillante apareció una noche sobre las ruinas, volando encima de El Pedregal en dirección al cerro de Zacatepec, antes de desaparecer a gran velocidad. Lejos de asustar a los obreros, la misteriosa luz los llevó a trabajar con más ahínco, pensando que la señal indicaba la presencia de un tesoro enterrado.

Cummings manifestó su interés en los hallazgos del geólogo George Hyde, cuyos análisis del campo de lava comprobaron que éste tenía por lo menos siete mil años de edad. Este hecho comprobaba que Cuicuilco era dos mil años más vieja que la pirámide de Gizeh.

La arqueología insiste que las pruebas de carbono14 hechas a la capa de lava de El Pedregal indicaron una antigüedad que se remontaba sólo al 400 AD., pero sin mencionar que dicha lectura representa la edad de la capa superficial. El Dr. Cummings descubrió en el transcurso de sus excavaciones seis metros de ceniza y sedimentación entre el fondo de la capa de El Pedregal y el pavimento circundante de la pirámide, estimando que la formación de dichas capas habría tomado por lo menos 6.500 años.

Pero si el incidente ovni no detuvo las excavaciones, el considerable costo de realizar excavaciones a través de la lava sí lo hizo. La pirámide permanece hoy solo parcialmente descubierta: el resto se encuentra cubierto por un campo de lava de treinta kilómetros cuadrados con una profundidad promedio de ocho metros. El crecimiento de la Ciudad de México hace que la reanudación de las excavaciones sea imposible, y es posible que jamás sepamos qué otro artefacto enterrado nos pueda haber dado mejores indicios acerca del origen de la pirámide circular, su propósito y sus constructores. Los científicos insisten que su conformación circular, única en su clase, es la representación de un volcán. No obstante, la maqueta de la pirámide, localizada en el Museo Nacional de Antropología, llevaría hasta el más desinteresado de los turistas a pensar: ¿por qué se parece a un platillo volador?

Pero no hace falta ir tan lejos. Algunos criptoarqueólogos (mote dado a los estudiosos de la “arqueología maldita”) como el autor Carl P. Munck, opinan que la pirámide de Cuicuilco, al igual que las pirámides egipcias, era un repositorio de los conocimientos matemáticos de culturas desaparecidas. Munck arguye que la pirámide circular comprueba el conocimiento de las leyes matemáticas y de expresión geodésica de los antiguos Cucuilcanos mediante su localización geográfica, situada a 19ø: 18″=01.05263157894 – diecinueve grados, dieciocho minutos y fracción de segundos de latitud norte de Ecuador – lo que equivale a los 360 grados del arco de un círculo.

El misterio de Teotihuacán

Cruzar los campos de maguey y chaparral que rodean al sitio arqueológico de Teotihuacán ofrece al visitante la sensación de estar en otro planeta.

Aunque el día esté soleado, existe cierto grado de extrañeza en el paisaje que hace que las enormes pirámides del Sol y de la Luna produzcan un poco de trepidación. Cuando el día se torna nublado, la región completa y sus montañas parecen haber servido de inspiración para los atemorizantes reinos ultramundanos del escritor H.P. Lovecraft.

No obstante, miles de turistas visitan Teotihuacán cada año. Miles de tarjetas postales y libros que muestran el complejo de ruinas se venden en todo el país y en el extranjero, pero aún no sabemos quién construyó la metrópoli de piedra. Los aztecas sentían gran reverencia por el lugar, denominándolo “la ciudad de los dioses”, puesto que no podían pensar que los monumentos pudiesen haber sido obra de seres humanos. La superstición hizo que los aztecas evitasen ocupar Teotihuacan, y cuando llegaron los primeros españoles, se encontraron que el lugar estaba cubierto por gruesas capas de lodo aluvial. Los historiadores señalan que Teotihuacan fue erigida cerca del 200 AD y que fue saqueada por los toltecas en 856 AD.

Existe evidencia de que las pirámides mexicanas son mucho más antiguas que lo indicado por las ultra conservadoras cifras de los expertos. Según el arqueólogo inglés H.S. Bellamy, las excavaciones en Teotihuacan exigieron la eliminación de capas de tierra de un metro en espesor. El mismo Bellamy opinó que la pirámide debió haber sido construida alrededor del año 5000 a.C.

A mediados de los años 30, el general Langlois, un sabio francés, se dedicó a estudiar concretamente la evidencia de una extraña civilización desconocida precursora de los olmecas y los toltecas en el marco mesoamericano. Esta enigmática cultura se caracterizó por sus eminentes matemáticos e ingenieros, quienes posiblemente se limitaron a imitar monumentos aun más viejos. El recuerdo de su existencia, así como la magnitud de sus logros, pudo haber hecho que las culturas sucesivas los consideraran como dioses que fueron destruidos a causa de inundaciones, terremotos y otras catástrofes. Langlois se aventuró a opinar que ciertas pirámides egipcias eran, en efecto, copias de pirámides mexicanas más antiguas.

El investigador mexicano Pedro Ferriz, junto con su colega Christian Siruget, descubrieron una propiedad de las pirámides mexicanas que las hacia aun más singulares: la capacidad de éstas de almacenar energía como baterías. Luego de haber realizando pruebas en un número de pirámides a lo largo del país, los investigadores manifestaron su opinión de que las estructuras habían sido diseñadas con el propósito de recolectar energía para distribuirla posteriormente. Añadieron a esta hipótesis el hecho de que los antiguos constructores pintaban de rojo y azul los lados de sus pirámides para indicar los polos positivo y negativo de la batería. En el libro Los OVNI y la arqueología de México (Editorial Diana, 1976), Ferriz señala que la pirámide de Cholula representa un ejemplo perfecto de este fenómeno. Esta pirámide, que se encuentra enterrada debajo de una colina y rematada por una iglesia del periodo colonial, era considerada la estructura más grande del mundo hasta la construcción de la represa Boulder Dam en los EE.UU. Los autores del libro postulan que el alineamiento de un cerro artificial, conocido como el Teoton, con el extinto volcán Tecajete y la pirámide en sí, se repite en otros complejos piramidales del país.

La hipótesis no es tan descabellada como puede parecer a primeras instancias: el autor francés Robert Charroux hace mención de pirámides radiactivas en su libro The Gods Unknown. La pirámide de Couhard, en Bretanya, cuya altura sobrepasa los treinta metros, fue construida con piedra filitica radiactiva. Charroux escribe que la pirámide de Couhard dispone de buen alineamiento horizontal y que está alineada a un pozo que conduce a una profunda falla geológica que aparentemente sirvió de fuente para las ondas negativas de Coulomb. La gran mole emite radiación gamma K41, lo que lleva al escritor a pensar que las pirámides fueron utilizadas como balizas para guiar naves de procedencia extraterrestre a ciertos puntos de la Tierra. Charroux hace la atrevida declaración de que la energía proveniente de las pirámides era utilizada para reabastecer los sistemas de propulsión de sus hipotéticas naves espaciales.

El regreso de los “paleoastronautas”

Mientras que el concepto de “paleoastronautas” – visitantes alienígenas a nuestro mundo durante la prehistoria – se difundió considerablemente durante los años 70, perdió popularidad con el paso del tiempo entre los estudiosos y el público general por igual, posiblemente debido a que la teoría postulaba un origen extraplanetario a casi todos los monumentos de la antigüedad. No obstante, el éxito de los libros de Zecharia Sitchin a comienzos de la presente década trajo consigo un reavivamiento en el interés por este tema.

El Centro de Estudios de Fenómenos Paranormales de México (CEFP) publicó en su boletínTerra Incógnita (verano 1995) un estudio hecho por el destacado investigador Gustavo Nelin, un ingeniero químico dedicado a desvelar los antiguos misterios de su país junto con el enigma más reciente representado por el fenómeno ovni.

La localidad de Chalcaltzingo (Morelos) ostenta un petroglifo de cuatro mil años de edad conocido oficialmente como “el Rey”, pero cuya descripción se asemeja más a la de una figura casi horizontal que parece flotar en el espacio mientras que porta un objeto parecido a una linterna en las manos. Un “vehículo espacial” aparece suspendido sobre la figura, que está claramente flotando en el aire, ya que el artista lo ha representado rodeado por aves.

Nelin hace la observación de que el casco que lleva la figura guarda gran semejanza a los cascos utilizados por los aviadores contemporáneos, y que la figura parece estar vestida con un traje de una sola pieza con pesadas correas, y que lleva botas sobre los pies.

El “astronauta olmeca” no es único: otras dos representaciones que aparecen en un objeto de jade y sobre una estela en La Venta (Veracruz), respectivamente, muestran seres humanos en la misma pose voladora que la figura de Chalcaltzingo. El autor hace el comentario de que hay suficientes elementos plasmados en las tres imágenes para indicar que el vuelo era conocido por los escultores de aquellas épocas.

Nelin también ha investigado otros lugares de interés arqueológico que han sido pasados por alto por los viajeros de nuestro tiempo, así como Cacaxtla en el estado de Tlaxcala (al noreste de la Ciudad de México).

Flanqueada por los imponentes volcanes Popocatepetl e Iztaccihuatl, Cacaxtla es una ciudadela de 4 kilómetros de largo por 1 kilómetro de ancho que contiene las ruinas de palacios, viviendas, estructuras religiosas y otros edificios. El lugar se caracteriza por sus vivos murales de hombres y mujeres con rasgos animalescos.

Mientras que se le ha prestado mucha atención a los enigmáticos petroglifos de Canyonlands (Utah, EE.UU.), se ha pasado por alto uno de mayor importancia en Tlatilco. Este petroglifo en particular representa una criatura cuya cabeza redonda está contenida dentro de un casco cuadrado, y cuyos pies dan la impresión de estar cubiertos con botas. ¿Se trata de un astronauta prehistórico, o de un sacerdote antiguo con una caja sobre la cabeza? Los arqueólogos se inclinan por esta última alternativa, aunque los antiguos de aquella época aún desconocían lo que
era una caja.

Conclusión

Nuestros anaqueles se han llenado de libros acerca de los misteriosos edificios construidos en el pasado olvidado de la humanidad, y la lectura de estos sólo ha aumentado nuestra curiosidad al respecto sin ofrecer respuestas. El mundo de la arqueología está repleto de anomalías que apuntan hacia civilizaciones avanzadas que existieron en épocas mucho más remotas de lo que la ciencia moderna está dispuesta a aceptar. Resulta prematuro e innecesario invocar la participación de los extraterrestres en los logros de estos pueblos olvidados: la humanidad de entonces era ciertamente tan ingeniosa como la de hoy, y estaba perfectamente equipada para hacer el mejor uso de los materiales que tenían a su disposición.

Es otra cosa decir que dichas culturas representaron las visitas de criaturas interplanetarias o hasta interdimensionales en sus artesanías, su arquitectura, o hasta su lenguaje: Quetzalcoatl, la deidad “venusina” adorada como la representación de lo espiritual y de lo bueno en el México antiguo, era el hijo de Chimalma, “el escudo espejo”. ¿Puede referirse dicho nombre a una deidad que salió del vientre de un disco brillante con forma de escudo? El misterio sigue siendo tan inquietante para nosotros hoy como lo fue para los aztecas hace quinientos años.

Ignorada por el turismo y mayormente olvidada por el público en general, la pirámide circular de Cuicuilco sigue ocupando un inmerecido puesto en la “lista negra” de la ciencia oficial, junto con otros monumentos cuya única culpa es la de no encajar con los dogmas de los catedráticos. Sin embargo, una ruina del tamaño de Cuicuilco no es un artefacto que pueda esconderse cómodamente en el sótano de un museo, como ha sucedido con numerosos objetos controversiales. Su existencia pone al desnudo la ignorancia de los sabios, así como la sabiduría de aquellos que ven en las ruinas circulares los vestigios de un pasado olvidado que debemos rescatar.

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Una respuesta to “CUICUICO Un Misterio Indescifrable”

  1. No olvidemos que Cuicuilco pudiera ser la mítica Tamoanchán, el lugar donde según la Leyenda de los Soles el antiguo dios Ehécatl formó al hombre del Quinto Sol a partir de los huesos rescatados del Mictlán. La adoración de esta deidad se ha asociado a templos circulares en toda la geografía de Mesoamérica.

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