RELIGIÓN – Quetzalcóatl y Kukulcán

cDSC_0030rha

Autor del Blog: Jorge Mier Hoffman en Machupicchu

Quetzalcóatl es quizá el dios más nombrado del panteón prehispánico. Sin embargo, es necesario ver el doble carácter que lo acompaña: ser hombre y ser dios.

Es sabido que cuando algún dirigente o un héroe cultural juegan un papel destacado dentro de la sociedad a la que pertenecen, a su muerte se les deifica. Ejemplos de esto hay muchos en diversos pueblos del mundo. En el caso de Mesoamérica es indispensable separar lo que corresponde a la historia y lo que se convierte en leyenda. Quetzalcóatl es una de estas figuras.

En primer lugar debemos decir que no toda serpiente emplumadaes, necesariamente, Quetzalcóatl. Baste recordar el llamado Templo de Quetzalcóatl o de la Serpiente Emplumada en Teotihuacan; el edificio de la Serpiente Emplumada en Xochicalco y la imagen del ofidio en el mural de Cacaxtla.

En todas ellas se ve a la serpiente adornada con grandes plumas de quetzal. En el caso de Teotihuacan estamos de acuerdo con la interpretación que se ha dado en el sentido de que representa la unión del agua de lluvia con el agua terrestre (ríos, manantiales, aguas subterráneas); además, guarda relación con el poder de los gobernantes.

En cambio, entre los mexicas o aztecas los atributos y características del dios van a transformarse, relacionándose más con el viento, por lo que porta la máscara bucal que asemeja un pico de pato. Su templo es circular, a diferencia de los antes mencionados, que tienen planta cuadrada o rectangular. Veamos, pues, quién es este personaje y su importancia en la historia del centro de México.

Relatan antiguas crónicas la historia de Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcóatl. Así, en los Anales de Cuauhtitlan leemos lo siguiente acerca del personaje:

Año 1 Caña. En él, según se dice, se refiere, nació Quetzalcóatl, el que fue llamado nuestro príncipe, el sacerdote 1 Caña Quetzalcóatl. Y se dice que su madre fue la llamada Chimalman. Y así se refiere cómo se colocó Quetzalcóatl en el seno de su madre: ésta se tragó una piedra preciosa.

Después de permanecer cuatro años en Tulancingo, lo fueron a traer para que gobernara en Tula. Ahí Quetzalcóatl construyó sus casas y hacía penitencia. Como sacerdote, invocaba a las deidades, a la dualidad suprema que ocupa el escaño más alto de los nueve cielos. Vivía en retiro y abstinencia y sacrificaba aves, mariposas y serpientes. A él se atribuye el conocimiento de muchas cosas.

 

En otra parte de los Anales leemos:

Y en su tiempo descubrió él además muy grandes riquezas, jades, turquesas genuinas, el metal precioso, amarillo y blanco, el coral y los caracoles, las plumas de quetzal y del ave turquesa, las de las aves rojas y amarillas, las de tzinitzan y del ayocuan. También descubrió él toda suerte de cacao, toda suerte de algodón. Muy grande artista era el tolteca en todas sus creaciones…

Tanto en los Anales como en la Historia general de las cosas de Nueva España, de fray Bernardino de Sahagún, vemos cómo se empezó a conspirar en contra de Quetzalcóatl. Un hechicero de nombre Tezcatlipoca, según la primera versión, le muestra un espejo, y al ver su rostro con grandes ojeras y los ojos hundidos, Quetzalcóatl, apesadumbrado, exclama: “Si me ven las gentes del pueblo mío ¿no habrán de correr?”

Las crónicas coinciden en la llegada de otros hechiceros que lo invitan a tomar una bebida fermentada. Quetzalcóatl se alegra y ya borracho pide que traigan a su hermana Quetzalpétatl, que hacía penitencia en el cerro de los nonohualcas. Juntos se embriagan y yacen juntos.

Cuando Quetzalcóatl recobra la conciencia llora y emprende la marcha hacia el oriente, en busca de la tierra roja y negra, el Tlillan Tlapallan, en donde se incinera.

¿Qué misterio encierra la daga?

Un campesino encuentra una daga en una cueva junto a un fabuloso tesoro del siglo XVI y descubre que es imposible herir a nadie con ella porque corta y atraviesa fácilmente cualquier cosa sea esta piel, huesos, cuero, madera, piedra o metal por duro que sea, pero no deja el menor rastro de su paso ni produce daño alguno.

Esta novela presenta una trepidante historia retrospectiva en la que oficiales del Pentágono y la CIA se rinden ante este antiguo misterio. Ya en el siglo XVII, monjes e inquisidores trataron de destruirla y no lo consiguieron, feroces piratas lucharon por poseerla y no lo lograron. Conquistadores españoles en el siglo XVI se asombraron de su poder e intentaron aprovecharlo.

Siguiendo su rastro a través de la historia, el lector llegará al siglo X para descubrir, junto con el secreto de Quetzalcoatl, el misterio que encierra la daga.

Los Toltecas pueblo elegido por Quetzalcoatl

Fray Juan de Torquemada misionero Franciscano del siglo XVI lo describió Rubicundo y de larga cabellera y que escribió que este al igual que sus veinte compañeros refiriéndose a Quetzalcóatl iba vestido con un largo ropón de lienzo negro escotado y de cortas mangas considerando que su reinado fue la edad de oro del México antiguo.

Esta era termino cuando Tezcatlipoca disfrazado de anciano de largos cabellos blancos indujo a Quetzalcóatl a beber una pócima que lo trastorno seduciendo a su hermana Quetzalpepatl remordimiento por esta acción lo obligo a irse del pueblo a su lugar de origen el Tlapallan el país de brillantes colores abordando una balsa de serpientes que al encenderse se perdió en el firmamento para convertirse se dice en el planeta Venus.

Quetzalcóatl un ser del espacio que al abandonar a su pueblo emigro a otros asentamientos humanos para continuar con su misión dejando una huella en las mentes de sus gobernados que al paso del tiempo se fue borrando pero que, lo imborrable son las miles de figuras y grabados que quedaron y que nada tienen que ver con la figura humana de los pobladores autóctonos de esos pueblos a los que un día a prometiendo volver…

La ironía..! La historia de Quetzalcóaltl fue por Hernán Cortes, cuya mito lo utilizó a su favor cuando desembarcó en las costas de Veracruz, portando una barba poblada y túnica blanca, con la señal de a cruz, lo cual fue interpretado por los inocentes nativos como el regreso de su Dios, prestando toda la ayuda que necesitó el conquistador español para trasladarse hasta Tenochtitlán, la capital del poderoso imperio Azteca.

Quetzalcoatl: un enigma de gran importancia

El mito del dios mesoamericano Quetzalcóatl reproduce con todo detalle el simbolismo que observamos en el Mesías del cristianismo. ¿Por qué dos culturas religiosas tan separadas y sin contacto entre sí desarrollaron el mismo concepto religioso? ¿Estamos ante una verdad de alcance universal revelada a todos los seres humanos desde el principio?

Recientes estudios arqueológicos sugieren que los orígenes de Quetzalcóatl son más antiguos de lo que se había creído. Uno de los primeros templos que se le consagraron fue el de Teotihuacán, en México central, construido en torno al año 200 d.C. Pero los comienzos de su culto plantean un enigma: ¿estamos ante un personaje histórico, posteriormente divinizado, o ya nació como protagonista de un mito? Como sucede con Cristo –término griego que designa al Mesías o Ungido judío–, el nombre Quetzalcóatl también constituyó un título sacerdotal y, tal vez, real. Laurette Sejournè, una arqueóloga de origen francés que realizó excavaciones en Teotihuacán en los años 60, ha intentado arrojar luz sobre su figura, venerada en México y Centroamérica, estableciendo conexiones entre el simbolismo esotérico de esta deidad y su doctrina escatológica.
Pero antes de adentrarnos en la simbología de la Serpiente Emplumada, pasemos a conocer el mito.La Serpiente Emplumada designa a un dios civilizador. También se erige en el primer maestro espiritual precolombino que supera el pecado y trasciende la materia para transformarse en Luz, después de purificarse por el fuego. La versión más difundida del mito azteca lo describe como un rey casto que, en estado de ebriedad, comete un pecado carnal y, arrepentido, se da muerte para expiar su culpa.
En otras variantes, desciende a los infiernos en forma de coyote y roba unos huesos preciosos que le permiten crear al ser humano.En realidad, se debería hablar de una «reorganización», puesto que para esta cultura la Creación consistía en una sucesión de varios mundos y ya había sufrido cuatro destrucciones anteriores. Quetzalcóatl es el creador del mundo correspondiente al Quinto Sol.¿Qué le aporta esta mítica Serpiente Emplumada al la Humanidad? «Le da el tiempo –escribe Laura L. Minelli, una de las americanistas más prestigiosas–, que permite al Cosmos retomar su ciclo. El Sol se pone de nuevo en movimiento. Por eso, el Quinto Sol es llamado Movimiento Ollin».En su libro El mito de la Serpiente Emplumada, Laurette Sejournè sostiene que «Venus, además de representar a Quetzalcóatl, simboliza el alma humana».
Según esta antropóloga, Quetzalcóatl y su enseñanza espiritual de penitencia y caridad representan un instrumento de redención para el ser humano. De hecho, después de su muerte expiatoria este dios se transforma en la estrella Venus y asciende al Cielo para fundirse con el mismo firmamento.La Serpiente Emplumada tendría la misma función que Cristo en el cristianismo: sería el portador de un mensaje de esperanza y salvación para una partícula celeste que se encarna como ser humano en este mundo. Muchos textos aztecas citados por Bernardino de Sahagún confirman que, también para esta civilización, el hombre y el Cosmos son el resultado de una Caída desde un estado perfecto original.En este esquema, la finalidad de la existencia humana es volver a unirse con el Uno indisoluble y eterno. A su vez, la función de Venus consiste en abrir y cerrar los sucesivos ciclos cósmicos, exactamente como hace Quetzalcóatl al revelar a los seres humanos el conocimiento al inicio del Quinto Sol y prometiendo su retorno para cerrar el ciclo. Es importante advertir que también Cristo se compara con Venus en Apocalipsis 22,16 («Yo soy el lucero brillante de la mañana»).
El templo de Quetzalcóatl En Teotihuacán se encuentra el primer templo erigido a la Serpiente Emplumada. Esta civilización se desarrolló en los altiplanos del Valle de México y se impuso gradualmente sobre gran parte de Mesoamérica. Cómo se produjo esta expansión es objeto de debate entre los especialistas. Lo que se sabe con seguridad es que esta ciudad fue la primera de México Central en desarrollar el período clásico.Después de su decadencia, en torno al 600-700 d.C., Teotihuacán sufrió seis siglos de abandono antes de ser redescubierta por los aztecas. Las distintas deidades –que ciertos americanistas consideran prototipos de las aztecas–, son una mezcla de elementos simbólicos de agua y fuego, como la misma Gran Divinidad. Hipótesis recientes sobre la escritura, los cultos y los calendarios usados en este sitio podrían permitirnos vislumbrar los primeros latidos de la historia mesoamericana.Aún no conocemos ni la lengua ni el tronco étnico que dio origen a esta primera ciudad amerindia, pero sabemos que todas las civilizaciones posteriores fueron fuertemente influidas por el mito de Teotihuacán, donde se creía que había nacido el Quinto Sol.
Según la datación de los expertos, primero se erigió la Pirámide del Sol. Unas décadas más tarde fue edificada la de la Luna, en el extremo del eje N-S, conocido con el nombre de «Calzada de los Muertos», que unía a las dos pirámides.Pero en Teotihuacán no hay sólo pirámides. En la plaza de la Pirámide de la Luna se levanta el Palacio del Quetzalpapalotl, junto al Palacio de los Jaguares. Probablemente, todo este conjunto monumental perteneció a las primeras fases históricas de desarrollo de la ciudad. El plano urbanístico fue rectificado en torno al año 200 d.C., y tuvo como nuevo centro la Ciudadela, donde se sitúa el Templo de Quetzalcóatl.
Este templo es una pirámide truncada de base cuadrada, formada por siete plataformas superpuestas y adornada con cabezas de serpientes acuáticas con cuellos de plumas, conchas y grandes caracoles. En algunos puntos, el motivo de la cabeza de «la serpiente emplumada» se alterna con otra cabeza, que algunos estudiosos identifican con Tlaloc, el dios azteca de la lluvia, relacionado también con el trueno y la fertilidad.Según Sejournè, Teotihuacán está construida para simbolizar el camino ascendente del espíritu humano, porque el Templo de la Serpiente Emplumada se ubica sobre una superficie rebajada respecto a la planimetría general y a la imponente Pirámide del Sol. Además, en el Templo se suceden las cabezas de reptiles emplumados y las cabezas de Tlaloc, que representarían el drama humano de la encarnación y el misterio de la vida.La vida se concebiría como el fruto de la unión de los contrarios: agua y fuego. De modo que estas figuras simbolizarían las fuerzas primigenias de la Creación, nacida de la confrontración entre materia y espíritu, vida y muerte, luz y tinieblas. Por último, la Calzada de los Muertos representaría el camino que los neófitos de la doctrina de Quetzalcóatl recorrían para llegar a la Pirámide del Sol, probable lugar de iniciación.
La ruta que realizaban estos adeptos supondría la recreación ritual del ascenso de la Serpiente Emplumada desde Oriente hasta el Sol, donde Venus se había dirigido al final de cada ciclo para descender a los infiernos, fundiéndose con el Universo: el Uno primordial.El hecho de que se hayan descubierto sepulturas con enterramientos de 1, 4, 9, 18 y 20 individuos sacrificados en los ángulos del templo durante su fundación y su inauguración, permite suponer que la estructura estuviese ligada a ritos relacionados con la fertilidad (la vida surgida de la muerte). Otro indicio que apunta en la misma dirección son las 365 cabezas, que corresponden al número de días del calendario solar. Pero también se observan varios signos referidos a Venus y a la Luna, que sugieren interrelaciones entre los calendarios solar y lunar –de 365 y 260 días respectivamente–, con los ciclos agrícolas.La cruz aztecaConsiderado el número de personas sacrificadas, y su relación directa con los valores del calendario, es probable que en Teotihuacán la cosmogonía fuese fundamental en la planificación de las construcciones. Este es un aspecto destacados de la cultura azteca. Por ejemplo, el número 4, los puntos cardinales, era objeto de culto y se señalaba con un color específico, ya que correspondía a unas divinidades rectoras de los cuatro ángulos del mundo.
El tardío mito azteca del Quinto Sol, nacido en Teotihuacán de la cooperación de todos los dioses, es conocido como «el Movimiento» y representa al número 5, el centro de la cruz que simboliza los 4 puntos cardinales y que reúne a los 4 elementos primordiales correspondientes a los 4 soles precedentes.En Teotihuacán «el Movimiento» fue representado por algunas variantes de cruces. Una de las más interesantes es sin duda la de Quetzalcóatl. La leyenda que narra cómo el Quinto Sol nació en Teotihuacán después del sacrificio de todos los dioses precedentes y de una divinidad menor, «el Purulento», es de origen azteca y no conocemos la versión teotihuacana del mito, si lo hubo. Sin embargo, los estudiosos piensan que el culto a la Serpiente Emplumada nació en Teotihuacán y luego fue adoptado por los aztecas. Con el tiempo, lo que originariamente fue quizás un personaje histórico dotado de un enorme carisma espiritual, se transformó en mito, como sucedió con Cristo.
«Aguas ardientes»La Serpiente Emplumada y la deidad antigua del Fuego están entre las divinidades más antiguas de la urbe y, con frecuencia, se asocian con el emblema de los cinco puntos de la cruz. El 5 era el número sagrado por excelencia, la cifra del dios que vivificaba la Creación como centro del plano material dividido en 4 direcciones (los puntos cardinales).Entre Quetzalcóatl, el dios Fuego y el fuego mismo, existe una relación evidente: la llama primordial donde se queman las raíces del Ego aparece como un componente indispensable de la Creación, del que surge la Vida. En la mentalidad mesoamericana es evidente el nexo entre el fuego, la vida y la resurrección espiritual. Por eso no debe sorprendernos que este emblema esté asociado a ambas divinidades y asuma valor catártico en la doctrina esotérica de la Serpiente Emplumada.Otro paralelismo simbólico entre el fuego y la vida espiritual proviene de que la mariposa, el animal de Quetzalpapalotl, representa el alma del fuego. Este es el elemento que permite al alma humana liberarse de la materia, no sólo físicamente, sino también a nivel simbólico, si se interpreta el fuego como purificación, renuncia y sacrificio trascendente.
Esta era una idea importante. En los frescos de Teotihuacán y en su cerámica se encuentran divinidades como Xipe Totec, el dios azteca de la Primavera, que en la versión teotihuacana tiene la cara desollada, un tema que lo relaciona con la penitencia y el sacrificio individual expiatorio. Y no sólo eso: Xipe Totec es también el dios del renacimiento y, por tanto, de la Liberación.Los glifos más sagrados relacionados con la Serpiente Emplumada son los llamados «Aguas ardientes» y «Cruz de Quetzalcóatl». Como mencionamos antes, en la cosmología arcaica mesoamericana, agua y fuego son los agentes creadores. Desde un punto de vista antropológico, el culto del fuego y del agua está ligado ancestralmente a los principios masculino y femenino.En el mito mesoamericano, la Serpiente Emplumada se quema para expiar una culpa, que puede catalogarse como pecado. Por tanto, el fuego y la ascensión al cielo de Quetzalcóatl bajo la forma del planeta Venus se leen en clave simbólica. Lo que se promueve es un camino individual, hecho de caridad, renuncia y búsqueda de lo Divino, para superar el plano material.
¿Qué significan las «aguas ardientes»? Quetzalcóatl ha quemado el agua, desafiando las leyes físicas para indicar la Vía de renacimiento. Y las aguas de las que surge la vida arden porque son encendidas por la llama divina (Espíritu). El centro del mundoLa cruz de Quetzalcóatl hace referencia a la sagrada ley del centro, donde reside la Verdad. Simbólicamente, este es el punto de encuentro entre las tendencias contrarias y, por tanto, el lugar donde se alcanza el equilibrio. Precisamente los 5 puntos de la cruz son el emblema de este concepto. Así como el corazón, situado en el centro del organismo humano, representa la envoltura de la chispa divina que debe ser liberada para retornar al estado perfecto, también en el macrocosmos el centro alberga lo Divino. Por eso, en la iconografía azteca es frecuente la imagen de Quetzalcóatl rompiendo corazones para liberar el quinto elemento (quintaescencia).
El 4 aparece como el número del mundo material. Linda Manzanilla, investigadora del Instituto de antropología de la Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM), y Arturo Menchaca, jefe del Instituto de Física de la misma universidad, piensan que podrían hallarse tumbas dentro de la Pirámide del Sol. El hallazgo de las mismas podría desvelar algunos puntos oscuros sobre el gobierno de la antigua ciudad-estado. Manzanilla cree que hubo 4 gobernantes en Teotihuacán. «La ciudad estaba dividida en 4 partes –sostiene esta antropóloga– y el palacio de Xalla está compuesto por 4 edificios; por lo tanto, es posible que cuatro individuos tomaran las decisiones». Asimismo, en el túnel situado bajo de la Pirámide del Sol hay una estancia de cuatro «pétalos».Pero, ¿dónde reside lo divino en el Cosmos? Observemos la cruz, representación de la materia (los cuatro elementos), vivificados por el quinto punto (centro), que representa la enseñanza espiritual de la Serpiente Emplumada. Quinto punto que simboliza el animas mundi, situada en el centro de la Creación, que en el plano individual humano corresponde al alma: la partícula divina que, una vez liberada, podrá rescatarnos del amargo cáliz de la vida material.El papel de Quetzalcóatl en la Creación es así el mismo que el de Cristo. Ambos representan el comienzo y el final del ciclo actual, simbolizan los elementos equilibradores y salvíficos que indican la Vía del retorno a lo divino y, al mismo tiempo, se erigen en una expresión gnóstica de carácter mesiánico.
Simón Bolívar dice en su Carta de Jamaica:“Quetzalcóatl estableció una religión, cuyos ritos, dogmas y misterios tienen una admirable afinidad con la de Jesús y quizás es la más semejante a ella. 
No obstante, los escritores católicos han procurado alejar la idea de que éste personaje pueda ser Jesús o Santo Tomás, apóstol de Cristo” Simón Bolívar
Con las civilizaciones americanas surgió también la mitología del Mesías, el salvador, el Macabeo, como el personaje sabio que salvará al hombre de la injusticia y la esclavitud, el cual fue llamado por las diversas culturas que habitaban el Nuevo Mundo con el nombre de Quetzalcóatl, Kukulcán, Viracocha; alabado por la cultura egipcia de la corte de Akhenatón como Atón, Dios Sol, y cuya semblanza también ha sido venerada por las cuatro religiones universales como: Jesús, Mahoma, Buda y Confucio…
Pero fue principalmente Quetzalcóatl, el Mesías que dará origen a la religión, tal cual hoy profesan: cristianos, islamitas, budistas e israelitas… Un tema escabroso y tabú para la iglesia, que ya se debatía en los círculos intelectuales de Francia, donde el joven venezolano Simón Bolívar era un asiduo visitante.
Quetzalcóatl fue un enigma que también cautivó a Simón Bolívar:
“Quetzalcóatl supone el nombre de culebra emplumada, el gran profeta de Yucatán en México… 
Los escritores católicos ha procurado alejar la idea de que éste profeta fuese verdadero, porque ello significaría ver en este dios a Jesús..! La religión ha perdido mucho de su imperio, y quizás no lo recobrará en mucho tiempo, porque las costumbres están en oposición con las doctrinas sagradas. De suerte, que si un nuevo sistema de penas y castigo, de culpas y delitos, no se establece en la sociedad para mejorar nuestra moral, probablemente marcharemos al galope hacia la disolución universal” Simón BolívarEl nombre de este Mesías americano deriva del ave Quetzal: especie trepadora de plumaje muy vistoso y fuertes coloridos de reflejos metálicos, a la cual veneraban los antiguos indígenas mayas…
El vistoso colorido del Quetzal era representado en sus lujosos atavíos de plumajes, murales multicolores y esculturas bellamente labradas en la dura roca….
El quetzal habita en las selvas de Centroamérica y alcanza los 80 cm de largo. Es un ave que no soporta el cautiverio y requiere de la selva para su sobrevivencia.
Estos atributos cautivaron a los nativos de Centroamérica para simbolizar al pájaro Quetzal que sobrevuelo los cielos, junto a la serpiente, como un animal enigmático mortal y que vive en contacto constante con la tierra…
El dios Quetzalcóatl surgió de la combinación de estas dos especies de la naturaleza que tanto admiraban los mayas…
Fue objeto de un culto y veneración que fue más allá de lo religioso para convertirse en un símbolo mitológico de fe y esperanza… y sin excepción todo giró en torno a sus enseñanzas…
El Quetzal y la Serpiente, se fusionaron para crear al Dios mitológico del cielo y de la tierra, que conocerá en conquistador español Hernán Cortés como la “Serpiente Emplumada”.
Según la mitología americana, Quetzalcóatl era un hombre alto de contextura fuerte y con barba, que vestía una túnica que llevaba la imagen de la “cruz” como su símbolo religioso, y así lo describen los libros mayas: Chilam Balam y el Popol Vuh…
Quetzalcóatl fue además la fuente del conocimiento, del saber y de las ciencias… Años antes de la llegada de los invasores españoles, había partido con un séquito de científicos para poblar otras regiones del planeta.
Los españoles sabían de la historia de Quetzalcóatl, conocían sus enseñanzas, aprendieron su religión, y se aprovecharon de ella para penetrar y conquistar el territorio mexicano…
De hecho, Cortés se parecía en su fisonomía a la imagen venerada del mítico Dios maya; y así los dice la historia:
Cuando Cortés desembarcó en las costas de Veracruz en 1519, fue recibido con obsequios del rey azteca Moctezuma, quién creía que el Mesías Quetzalcóatl regresaba a reinar en sus dominios ancestrales.
Tan importante resultó este personaje en la evolución de las culturas americana, que el mítico Quetzalcóatl fue objeto de estudios y debates por parte de Humboldt y Simón Bolívar, ya que no sólo constituyó un Mesías y la fuente de todo el conocimiento, sino que fue también la causa de la esclavitud de los nativos y de la conquista de América.
“El dios Quetzalcóatl americano, es el mismo dios Votan Odín de Escandinavia.  Los petroglifos, los monumentos cosmogónicos, las pirámides y las instituciones de los pueblos de América, son pruebas incuestionables de la comunicación en la antigüedad entre estos dos mundos, aunque parece imposible determinar cuando ocurrió ese contacto.  Cuanto más se piensa en los cultos, en los calendarios, en los monumentos de Cholula, Sogomoza, Cuzco, más clara aparece su relación con Asia y el Tibet” Alejandro de Humboldt…
El Dios de Anahuac Quetzalcóatl es el Buda de América. Los historiadores se disputan si fue un Apóstol de Cristo o bien un pagano cuyo nombre está ligado a la serpiente emplumada. La opinión general, es que Quetzalcóatl fue un Mesías y un legislador divino” Simón Bolívar
“Quetzalcóatl estableció una religión, cuyos ritos, dogmas y misterios tienen una admirable afinidad con la de Jesús y quizás es la más semejante a ella. No obstante, los escritores católicos han procurado alejar la idea de que éste personaje pueda ser Jesús o Santo Tomás, el apóstol de Cristo” Simón Bolívar

Quetzalcoatl & Nefertiti


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: