TUMBAS – SERAPEUM SAKKARA

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Autor del Blog: Jorge Mier Hoffman en Machupicchu

Serapeum y Abidos tegnologia imposible

Saqqara es el emplazamiento de la necrópolis principal de la ciudad de Menfis, en la ribera occidental del Nilo, situada a unos treinta kilómetros de El Cairo y 17 de la ciudad de Guiza. Estuvo en uso desde la dinastía I (ca. 3050 a. C.) hasta época cristiana (ca. 540).

En 1979, el conjunto de Menfis con sus necrópolis y campos de pirámides (Guiza, Abusir, Saqqara y Dahshur) fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con el nombre de Menfis y su necrópolis – Zonas de las pirámides desde Guiza hasta Dahshur. Está catalogada de tipo cultural (criterios i, iii, vi) con el n° de identificación 86.

La importancia de la necrópolis se debe a los restos de complejos funerarios, erigidos por los faraones del Imperio Antiguo y la gran cantidad de tumbas de nobles, pues el lugar, consagrado al dios Sokar, fue elegido por los faraones del Imperio Antiguo para establecer su necrópolis; ésta fue saqueada desde tiempos antiguos.

La tumba del monarca más antiguo posiblemente enterrado en esta necrópolis pudo ser la de Narmer, aunque tiene una tumba, o cenotafio, la B17 en la necrópolis de Umm el Qaab, en Abidos, lejos de Saqqara, en el Alto Egipto, y otra en la necrópolis de Tarjan.

En Saqqara Imhotep (el primer arquitecto conocido del mundo) diseñó para su faraón Zoser (Dyeser), de la dinastía III, una tumba con un diseño revolucionario, la pirámide escalonada, la primera de grandes dimensiones erigida en Egipto. También se encuentran muchas mastabas de miembros de la élite del Imperio Antiguo, que solían disponerse próximas a las pirámides de sus soberanos, desde Zoser (Dyeser) hasta Pepi II.

Durante el Imperio Antiguo, Saqqara fue abandonada como lugar real de enterramiento, eligiéndose Guiza como nueva necrópolis real, durante la dinastía IV. Shepseskaf volvió a utilizarla, así como los faraones siguientes de la dinastías V y VI.

A partir del periodo tardío se enterraron en el norte de la necrópolis, posiblemente por la relación que tiene la zona con Imhotep, gran número de animales sagrados, sobre todo bueyes sagrados (encarnación de Apis), así como babuinos, halcones e ibis. Un poco más hacia el este hay sepulcros de perros, chacales y gatos, llegando hasta época grecorromana.

Con posterioridad, ya en época copta, se estableció el monasterio copto de Apa Jeremias, un pequeño asentamento, al sur de la calzada procesional de Unis, utilizando materiales de antiguas construcciones.

MISTERIOS

“Galerías subterráneas con enormes sarcófagos”

El Serapeum de Saqqara contenía los toros sagrados momificados que se dice representaban al dios Apis

Saqqara, cerca de la antigua capital egipcia de Menfis, acoge las pirámides más antiguas que se conservan del Egipto faraónico. Fue una de las necrópolis preferidas por los faraones y la élite gobernante. Constituye uno de los yacimientos arqueológicos más ricos del antiguo Egipto y todavía está lleno de sorpresas.

El Serapeum de Saqqara, o Serapeum de Menfis, es la necrópolis subterránea, situada al norte de Saqqara, cerca de Menfis, donde se enterraron los sagrados toros Apis. El nombre Serapeum fue dado por Estrabón, al asociar Apis a Serapis.

La veneración del toro Apis está atestiguada, según la Piedra de Palermo, desde la Dinastía I. Fue adorado en Menfis, mientras vivía, como la encarnación del ka de Ptah, dios creador, pero al morir se le asimilaba a Osiris, el dios de la resurrección. Se le llamó «El heraldo de Ptah». Los enterramientos rituales del toro Apis tuvieron su apogeo tardíamente. Al morir un toro Apis se iniciaba un largo y complejo ritual, el cual permitiría al toro renacer. Estos toros sagrados fueron enterrados en sarcófagos, elaborados con bloques pétreos monolíticos.

El Serapeum está excavado a doce metros de profundidad y consiste en tres pasajes; el principal tiene 68 m de largo, 3 m de ancho y 4,5 m de altura, con 24 cámaras laterales talladas en la roca, de 6 a 11 m de largo y de 3 a 6 m de anchura. En cada cámara se depositó un enorme sarcófago de basalto, granito negro, rosado, o piedra caliza, que pesaban entre sesenta y ochenta toneladas, la mayoría de unos 4 m de longitud por 2,3 m de ancho y 3,3 m de altura, con su respectiva tapa del mismo material. Algunos poseen inscripciones grabadas.

El arqueólogo Auguste Mariette descubrió este legendario lugar en 1850. Los veinticuatro sarcófagos hallados habían sido saqueados. También encontró en este sitio la famosa estatua del «Escriba sentado», que se considera una de las más bellas esculturas egipcias.

Posteriores excavaciones desvelaron una galería más antigua y después otra más. La primera de estas galerías estaba bloqueada por una enorme roca y fueron utilizados explosivos para abrirla. Debajo de la roca fue encontrada la momia de un hombre, la del príncipe Jaemuaset, un hijo de Ramsés II, que era gobernador de Menfis y también sumo sacerdote de Ptah, y había solicitado ser enterrado con los toros sagrados, en lugar de en una tumba propia.

El Pájaro de Sakkara: Aeronáutica en el antiguo egipto

Aviones o Pájaros
Cuando en el año 1.898 era encontrado en una tumba de lanecrópolis de Sakkaraun objeto de madera que fue catalogado inmediatamente como la figura de un halcón, nadie imaginó ni siquiera por un momento que, 74 años después, ese mismo objeto iba a ser la pieza central de la primera exposición de aeromodelismo del antiguo Egipto.
Esta figura de madera después de su descubrimiento fue a parar como tantas otras alMuseo Egipcio del Cairo con el número 6.347, donde permaneció expuesta largo tiempo entre otras reproducciones de pájaros. Pero había algo que la diferenciaba enormemente de las demás. Su envergadura alcanza los 18 cm. y tiene una longitud de 14 cm.
El ala izquierda es ligeramente superior al ala derecha, 7,7 cm. y 7,65 cm. respectivamente. La cola es vertical, a diferencia de la de cualquier ave que siempre es horizontal, y presenta una forma oblicua que junto a la asimetría de las alas facilita el vuelo si es lanzado al aire, planeando un largo recorrido hasta volver de nuevo al punto de partida, como si de un boomerang se tratara.
Las singulares características que presentaba esta supuesta figura de halcón terminaron por llamar poderosamente la atención al Dr. Khalil Messiha (aficionado al aeromodelismo) en el año 1.969, cuando procedía al examen de la pieza, y en donde descubrió una inscripción que había pasado totalmente desapercibida hasta ese momento que decía “pa-dimen”, que significa “regalo de Amón”, uno de los principales dioses del panteón egipcio.
Este dios de origen tebano era identificado como dios del viento, de lo oculto y de lo invisible, al que se le solía representar con la piel de color azul y dos grandes plumas sobre el tocado de su cabeza, Inicialmente su forma de animal sagrado era la de un ganso, aunque posteriormente adoptó la figura de un carnero, como los que se pueden apreciar en el Templo de Karnak.
Como si de un dios del viento se tratara, todas las formas de esta pieza examinada por el Dr. K. Messiha eran especialmente aerodinámicas, y el diseño de sus alas estaba diseñado para crear el vacío sobre ellas. Incluso comprobó que la extensión de las alas de algunos de los compañeros de pájaros que se exponían junto a la pieza 6.347, eran idénticamente proporcionales a la de aviones como el Caravelle.
A este estudio se unió el hermano del Dr. Khalil, ingeniero de vuelo, precisando que:
“……El ángulo diedro negativo cumple las mismas funciones que el positivo: una sección muestra que la superficie del ala es parte de una elipse que proporciona estabilidad durante el vuelo; y las formas aerodinámicas de la estructura disminuyen la resistencia del aire, lo cual es un hecho que fue descubierto en aeronáutica tras años de trabajos experimentales……”
En pocas palabras, el diseño de este curioso pájaro no era producto en ningún caso de la casualidad, sino más bien el producto de una técnica acumulada a través de un conocimiento detallado y preciso, y a partir de una experiencia continua en el campo de la aeronáutica durante un largo periodo de tiempo.
¿Era eso posible hace más de 4.000 años?
La repercusión alcanzada por el estudio de la pieza 6.347 del Museo Egipcio alcanzó al propio gobierno de Egipto, quien en la figura de su Ministro de Educación, Mohammed Gamal El-Din Mujtar, encargó otro estudio a una comisión técnica para un total examen de todas las piezas de pájaros expuestas en el museo. Esta comisión fue nombrada el 23 de diciembre de 1.971, y entre otros expertos de distintas especialidades figuraban el Director del Museo de Antigüedades Egipcias, el Dr. Abdul Quader Selim y el Presidente de la Federación Egipcia de Aeronáutica, el señor Kamal Naguib.
El resultado del estudio de la comisión no pudo ser más sorprendente y fructífero. El 12 de enero de 1.972, tan sólo 20 días más tarde del inicio de los análisis sobre la figura 6.347 y sus compañeras, era inaugurado en el pabellón de antigüedades del Museo Egipcio, y auspiciada por los ministerios de Educación y del Aire, la primera exposición de aeromodelismo de la época de los faraones.
Junto con el “halcón” estudiado por el Dr. K. Messiha y su hermano, otros trece pájaros o aviones fueron presentados como aeroplanos del antiguo Egipto por el representante del Primer Ministro, el Dr. Abdul Quader. Este increíble acto causó el recelo y la indiferencia de la comunidad científica, que dio la espalda a tan clara evidencia de los antiguos conocimientos egipcios.
Desde entonces continúa expuesto intermitentemente como una pieza más en una de las salas del Museo Egipcio, levantando sólo el interés de algún que otro curioso aficionado a la paleoastronáutica o de algún conocedor de tan increíble pero verdadera historia.

El disco trilobulado de Sakkara:

Un antiguo artefacto tecnológico que podría reescribir la historia de la humanidad

El disco trilobulado de Sakkara

En la primera ala del Museo Egipcio de El Cairo entre dos habitaciones cerca de la Sala de Momias, uno no puede evitar sentirse sorprendido al ver en una pequeña vitrina — aunque no sin ciertas dificultades causadas por los reflejos de la luz sobre el cristal que lo cubre — un solitario objeto similar a un disco o rueda de piedra.

El disco trilobulado de Sakkara
Este extraño objeto ha perturbando a todos los egiptólogos que han tenido ocasión de estudiarlo detenidamente.
El disco trilobulado de Sakkara
Restauración del objeto.

El objeto fue encontrado en Saqqara en enero de 1936 por el egiptólogo Brian Walter Emery, durante la excavación de la tumba del príncipe Sabu, hijo del Faraón Aneddzhiba, quinto rey de la primera dinastía del antiguo Egipto), llamado “Estrella de Horus”.

La tumba, también conocida como Mastaba de Sabu, está situado en el borde del Delta del Nilo, cerca de 1,7 kilómetros al norte de la pirámide escalonada de Zoser. La cámara mortuoria no tiene escaleras y la superestructura estaba completamente lleno de frascos de arena y piedras, cuchillos de pedernal, flechas, algunas herramientas de cobre.

Pero entre todos los objetos encontrados, lo que inmediatamente atrajo la atención de Emery fue lo que inicialmente se denominó “… un recipiente de esquisto en forma de tazón … “.

El disco trilobulado de Sakkara
Cámara de entierro de Sabu. Observa que el objeto esta cerca del difunto. Por lo vistos para Sabu el objeto fue de mucha importancia en vida y quería que lo acompañara en su viaje al más allá. ¿Era algún artefacto de alta tecnología que que los antiguos astronautas olvidaron en su paso por la Tierra y Sabu lo tomo como un recuerdo de su visita?

El objeto tiene unos 61 cm de diámetro, con un agujero en el centro de unos 10,6 centímetros. El artefacto, al igual que un volante o una máquina voladora, tiene una serie de curvas que parecen la hélice de un barco, con el orificio central que parece destinado a un eje o algún otro objeto desconocido.

El disco trilobulado de Sakkara

Lo más curioso es el material elegido por los productores para realizar el desconocido artefacto: el esquisito, que en petrología moderna indica una roca metamórfica de grano medio que se caracteriza por una gran textura esquistosa muy marcada, que tiende a desmenuzarse fácilmente en planchas delgadas , lo que pondría en crisis a muchos artesanos contemporáneos.

Lo que es seguro, y más sorprendente, es que el objeto apareció en épocas tempranas en la historia de Egipto, lo que indica una capacidad muy sofisticada en la conformación de objetos de piedras de esta complejidad.

Como es bien sabido por todos, la posición oficial mantenida por la egiptología con respecto a la apariencia y el uso de la rueda por parte de los egipcios, es muy clara y no deja lugar a dudas. La introducción de la rueda en Egipto nos aseguran, coincidió con la invasión de los Hicsos de Asia al final del Imperio Medio, en el año 1640 A.C..

Entonces, la pregunta que surge es: Si el disco no es una rueda de esquisito, ni un quemador de incienso, entonces ¿Qué es? Y ¿Cómo podría una cultura con sólo cinceles trabajar un material tan delicado a un alto nivel de complejidad?

[Ver también: Los antiguos egipcios utilizaban la luz eléctrica]

De hecho, mientras que la mayoría de los arqueólogos se siente obligados a ofrecer una opinión “realista” del uso del disco, su diseño futurista continúa confundiendo a quienes lo han visto. De hecho, no se ha proporcionado una explicación satisfactoria.

Algunos, por ejemplo, creen que el disco sirve sólo como una base para apoyar una lámpara de aceite. Sin embargo, los críticos de esta teoría argumentan que la forma y la curvatura de sus pétalos hacen poco probable esta hipótesis. Y entonces, ¿Por qué hacer un sencillo soporte tan complejo? ¿Y por qué no se han encontrado otros?

El disco trilobulado de Sakkara
El enigmático objeto actualmente en exhibición en el Museo egipcio en el Cairo, esta etiquetado como “recipiente de incienso”, aunque no hay ninguna evidencia para apoyar esta afirmación.

Según el punto de vista típico y esperado de los arqueólogos y egiptólogos oficialistas, este objeto no es más que una bandeja o el pedestal de algún candelabro, con un diseño de un producto de la casualidad “.

La estructura con tres cortes extraños o palas curvadas, induce a pensar casi inmediatamente sobre el uso de este objeto en un medio líquido.

Este detalle, junto al excelente orificio en la parte central, nos podría hacer sospechar también que este objeto es sólo una pequeña parte de un mecanismo más complejo hecho con herramientas de desconocidas, y que se salvó por alguna razón desconocida.

El disco trilobulado de Sakkara
Bosquejo a mano del artefacto utilizado como una hélice dentro de un fluido. ¿Podría haber sido este su uso?

Pero …, ¿qué mecanismos existían hace 5.000 años en el Valle del Nilo?

¿Una tecnología más avanzada de lo esperado?

Hay quienes se aventuran dentro de la hipótesis que va más allá del ‘límite’, temiendo la posibilidad de que nos enfrentamos a algún tipo de tecnología antigua desconocida bastante avanzada. El egiptólogo Cyril Aldred llegó a la conclusión que el objeto puede ser una copia de un artefacto de metal mucho más viejo, el recuerdo de algún acontecimiento remoto que particularmente les impresiono.

¿Por otro lado, porque los antiguos egipcios se han tomado la molestia de construir un objeto complejo hace más de 5000 años? Y ¿Por qué se molestarían en perder el tiempo y desarrollar las habilidades necesarias para crear un objeto de decoración — a menos que lo necesitaran para algún propósito específico muy importante?

Desde que fueron descubiertas, las pirámides de Egipto, a los ojos de los investigadores occidentales, parecían desafiar la capacidad tecnológica y de ingeniería de una cultura tan primitiva. Ahora un creciente número de estudiosos sostienen que los antiguos egipcios estaban equipados con mucho más avanzados conocimientos tecnológicos de lo que uno podría pensar, sosteniendo la posibilidad que antiguos astronautas, estuvieron en contacto con los antiguos pobladores de nuestro planeta en los albores de la historia.

[Ver: ¿Los antiguos astronautas fueron confundidos por dioses por nuestros antepasados?]

Aunque esta afirmación es absolutamente negada por la comunidad científica moderna, nadie puede negar que los egipcios han podido lograr trabajos tecnológicos, por lo menos por lo que sabemos, que desafían las posibilidades del período durante el cual su civilización floreció.

Mientras la arqueología oficial se jalan los cabellos tratando de descifrar el misterio, el extraño artefacto seguirá reposando en la pequeña vitrina esperando que nuevamente su fabricante le de la utilidad para la cual ha sido creada…

El disco trilobulado de Sakkara

ALIEN EN ANTIGUO EGIPTO

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