SUEÑOS – VIAJE ASTRAL

cDSC_0030rha

Autor del Blog: Jorge Mier Hoffman en Machupicchu

Soñar es como entrar a otro mundo, un sueño es una experiencia mental que ocurre mientras dormimos. Consta de imágenes vividas y a menudo alucinantes. No hay tiempo en el sueño ya que podemos movernos en distintas épocas, ni hay espacio, ya que podemos movernos a cualquier sitio, y pueden estar habitados por gente viva o muerta.

Lo único claro y en lo que están de acuerdo los científicos es que no está claro por qué soñamos. No hay una certeza, todas son teorías. Cuando estamos soñando nuestro cuerpo experimenta un aumento en el pulso y en la velocidad de la respiración. Tenemos una onda cerebral parecida a la fase 1 del dormir que es la fase Norem y en esta podemos tener sueños cortos, menos extraños y más parecidos a pensamientos que las típicas imágenes de los sueños.

Cuando soñamos hay una falta de movimiento corporal así que mientras soñamos no podemos mover nuestros músculos. Esta parálisis del soñador es causada por una sustancia química del cerebro que inhibe neuronas motoras que normalmente produce la contracción muscular. La importancia de esta inhibición es que sin ella podríamos poner en práctica nuestros sueños sin poder descansar, además podríamos exponernos a graves peligros debido a que el sentido del juicio permanece en reposo al dormir.

El primer sueño aparece una hora después de habernos dormido y dura entre 1 y 10 minutos. Durante la noche tenemos un total de 5 a 6 períodos de sueños que duran entre 10-35 minutos durante el sueño de 1-2 horas. Todas las personas soñamos aunque algunas personas recuerdan mejor que otras. Existen teorías que explican porqué no podemos acordarnos de nuestros sueños, una es por parte de Freud que atribuye este olvido a la represión de pensamientos llenos de ansiedad.

Por otra parte los psiquiatras Crick y Mitchison establecieron en 1983, que el soñar sirve para limpiar nuestros cerebros de información innecesaria que puede provocarnos obsesiones y alucinaciones durante nuestras horas de vigilia. Así, el sueño borra las asociaciones casuales de la memoria formadas durante el día. Eso ayuda a la corteza cerebral a trabajar mejor.

Pero probablemente la verdadera razón por la cual olvidemos nuestros sueños es una combinación psicológica y fisiológica ya que algunas personas parecen olvidar los sueños emocionales porque también reprimen los pensamientos ansiosos cuando están despiertos y otros olvidan los sueños poco emocionales porque no son interesantes. Por lo regular, es mas fácil recordar un sueño cuando estamos en tensión justo antes de dormir. El sueño que recordamos suele ser el mas reciente, que es justo antes de despertarnos.

EL SECRETO

Existe una constante en los sueños de las personas, de esta manera se sabe que durante los sueños suele haber una reminiscencia sobre el ambiente en que estamos durante las horas de vigilia.

Las historias de nuestros sueños suelen ser montajes de los sucesos del día pero en forma alterada. Casi todos los sueños tienen que ver con ambientes familiares como la casa, aunque esta casa no fuera del protagonista del sueño.

A menudo soñamos con las personas con quienes estamos ligados emocionalmente ya sea padre, hijos, cónyuges, amigos.

Rara vez soñamos con el trabajo. Andamos, corremos, flotamos y a veces volamos. Por lo general los sueños muestran tendencias negativas.

MUSICA PARA SOÑAR

Freud pensaba que soñábamos para satisfacer deseos y que los sueños era el camino real al inconsciente, sentía que su función era expresar los deseos reprimidos durante nuestra vigilia.

Al mismo tiempo que cumplían la función biológica como guardianes del sueño. Cuando entramos a la fase Rem parece que intentamos despertarnos, quizás porque nuestros conflictos emocionales están intentando salir a la superficie. Si podemos sobreponer estos conflictos mediante los sueños podremos seguir durmiendo, si no, despertaremos repentinamente.

Especialistas sugieren que si un problema nos agobia tratemos de elaborarlos antes de ir a dormir y no tratar de resolverlos “conversando con la almohada”.

Las cosas vividas durante el día también suelen ser “protagonistas”. Estos se llaman sueños de proyección mecánica en los cuales se proyectan las tensiones vividas.

Los sueños simbólicos son de significados mucho más complejos, donde nuestro subconsciente nos ofrecería mensajes de manera simbólica que suelen tener el valor de anuncios.

Soñamos en la etapa de sueño REM (sigla en inglés), que significa movimiento rápido de los ojos. En esta etapa el cuerpo se halla completamente inmóvil y sólo los ojos se mueven.

Hay cuatro acciones vitales: comer, trabajar, gozar y dormir. Si estamos en buen estado de salud podremos llevar adelante estas acciones; si no comemos bien, dormiremos mal. Ir a dormir luego de una comilona no provocará sueños gratos.

Interpretarlos fue siempre uno de los grandes objetivos de la ciencia.

Los freudianos podían interpretar el sueño de una joven que sube los peldaños hacia la casa de la madre y que lleva consigo un paraguas abierto como un sueño que revelaba el deseo de hacer el amor con su madre.

Los símbolos de un objeto largo como símbolo del pene como el paraguas abierto como símbolo de erección, un lugar cerrado como la casa, que representa la vagina y la actividad de subir los peldaños como el acto del coito.

Los modernos intérpretes de sueños reconocen su simbolismo, pero los interpretan de distinta manera en conexión con la situación particular del individuo más que limitándolos a significados sexuales.

Así, subir a un tren puede representar la fuga a un problema, el principio de una nueva aventura, preocupaciones relacionadas con la reparación del auto o la inquietud de reservar los billetes de avión para un viaje próximo.

Ellos piensan que el contenido manifiesto no señala nada sobre el pasado de la persona que sueña, si no la simple imagen lógica de una preocupación presente.

El psiquiatra austríaco Alfred Adler pensaba que los sueños sirven como una fábrica de emociones. Consiste en que ésta despierta las emociones del individuo de manera que le empuje a resolver los problemas de la vida real de un modo realista. Los sueños de la persona son consideraciones de las que el individuo se da cuenta y que quiere resolver.

De esta manera existe una continuidad del pensamiento durante vigilia y sueños.

Carl Jung opinaba que los sueños ayudan a conocer aspectos desconocidos y reprimidos de nosotros mismos. El inconsciente es un instrumento de autodescubrimiento y no un depósito de fuerzas desagradables.

Los sueños suministran las imágenes que nos compensan de cualquier desequilibrio psíquico de nuestra vida de vigilia y nos ayudan a planear el futuro. Jung no creía necesario buscar un significado escondido en un sueño, pues el contenido manifiesto ya nos dará su significado personal.

Los sueños sirven para disminuir la ansiedad ante situaciones que sabemos que se aproximan, así podemos adelantar acontecimientos de la vida como ir a la universidad, casarse, tener un nuevo trabajo o realizar un viaje.

Desde la biología se explica que son parte de un proceso fisiológico. Los cambios y simbolismos de los sueños son el resultado lógico de la manera en que fusionan el cerebro durante el sueño.

El cerebro crea su propia energía eléctrica y el prosencéfalo (sección del cerebro, llamado primitivo anterior) se vuelve especialmente activo durante el sueño REM.

POR QUÉ SOÑAMOS..?

VIAJE ASTRAL

Viaje Astral es un término esotérico de procedencia oriental que define la experiencia desarrollada por el cuerpo astral de la persona, el cual consiste en la “envoltura estelar del alma”. Esta creencia está fuertemente arraigada y ya se manifestaba en antiguos textos hindúes, egipcios, griegos, y hasta en la Biblia cristiana. Se considera que el cuerpo astral esta conformado por una sustancia energética ligera, translucida, luminosa y evanescente que es una replica exacta del cuerpo físico. Tiene por misión transportar el alma de la persona en el momento de la muerte física en un fantástico viaje astral hacia el universo.

En parapsicología, el viaje astral se entiende como un fenómeno clónico equivalente a la proyección psi o desdoblamiento, aunque existen ciertos investigadores del fenómeno que aseguran tener indicios demostrativos de que no se trata exactamente del mismo fenómeno sino de otro semejante, no idéntico.

La diferencia entre ambos radica en lo puramente filosófico, basado uno en la existencia de una entidad espiritual energética que se manifiesta durante el viajes astral independientemente del cuerpo físico. En otro, las ciencias psíquicas sostienen que la proyección psi obedece en realidad a un mecanismo etiológico puramente psíquico que se manifiesta de forma paranormal mediante la actividad perceptiva extrasensorial, cuya manifestación o existencia está evaluada científicamente aunque no siempre se produzca de forma consciente.

¿QUÉ ES UN VIAJE ASTRAL?

Un viaje astral es la separación del cuerpo físico y el cuerpo astral, sin mediación del cuerpo emotivo ni ingerencia del cuerpo mental, aunque el cuerpo mental nos sirva de interprete.

Esta separación es muy parecida a la muerte, muchas de las personas que han permanecido muertas clínicamente durante algunos minutos lo han experimentado conscientemente. Pero no hace falta estar al borde de la muerte para experimentarlo. Algunas personas lo experimentan de forma espontánea cuando están perfectamente despiertas, sin proponérselo siquiera, mientras que otras se pasan la vida buscando en vano dicha experiencia y lo mas que consiguen, después de ayunar y de meditar durante años, es una potente proyección mental.

Por supuesto, existen personas que viajan astralmente siguiendo toda clase de técnicas o ingiriendo diversos tipos de drogas alucinógenas (ayahuasca o peyote).

Los “maestros” en dichas técnicas y drogas dicen mayoritariamente que los viajes astrales son peligrosos, pero la verdad es que solo son peligrosos para las personas con debilidades psíquicas o cardíacas, ya que producen taquicardias y son capaces de desequilibrar a una mente débil.

MEDITACION GUIADA

SONIDOS PARA UN VIAJE ASTRAL

SINTOMAS DEL VIAJE ASTRAL

Lo primero que sucede en un viaje astral consciente, es la separación del cuerpo astral. Cuando esto sucede, el cuerpo físico queda inerte, con la mirada perdida o los ojos cerrados, con unas constantes vitales muy bajas, pero en absoluto dormido.

La concentración es necesaria, pero no indispensable. Y se puede tener conciencia, o no, de lo que sucede a nuestro alrededor físico mientras el cuerpo astral vuela por otros planos. La sensación vivida de la separación puede darse de formas diversas:

  • Una de ellas es la sensación de mareo.
  • Otra una sensación de movimiento ondular, como el vaivén de las olas del mar.
  • Otra mas es la sensación de giro frenético, como si estuviéramos a bordo de una violenta atracción de parque de atracciones.

Pero la mas común es la sensación de elevación. Y esta elevación también puede darse de distintas formas:

  • Sensación de ponernos de pie.
  • Sensación de ponernos de cabeza.
  • O sensación de elevación total, como si fuéramos un globo lleno de gas que comienza a elevarse.

Las primeras impresiones del viaje astral son en relación con nuestro entorno y con nuestro propio cuerpo físico, al que podemos ver postrado, si estamos acostados, o sentado en flor de loto si practicamos una sesión yoguística. Precisamente la visión del propio cuerpo resulta bastante desconcertante para la mayoría de las personas que realizan un viaje astral sin tener una buena preparación.

Y cuando se habla de una buena preparación no se refiero a esa serie de tonterías religiosas que alegan los “entendidos”, sino a la capacidad intelectual que cada persona debe tener para entender diferentes fenómenos a los que puede enfrentarse a lo largo de la vida.

Una vez que el cuerpo astral se ha elevado lo suficiente como para poder ver el cuerpo físico y las estancias que le rodean, sobre todo en las primeras experiencias, es posible que se dedique a viajar por ciertas áreas del mundo físico con cierta prudencia.

La viveza del viaje hace que veamos las cosas físicas tal y como las vemos habitualmente, es decir, claras y sólidas. Las puertas y las paredes, que el cuerpo astral puede atravesar sin el menor esfuerzo, nos atemorizan por su robusta apariencia.

Después de dar un par de vueltas por nuestro entorno, el cuerpo astral suele dispararse, sin ningún control por nuestra parte, hacia otros planos

CANALES ASTRALES

El cuerpo astral vuela las primeras veces hacia el cielo y es capaz de llevarnos a otros planetas, pero prefiere dirigirse a los canales astrales. Estos canales son como túneles oscuros, o de diferentes colores, que absorben el cuerpo astral y le elevan hasta diversos planos astrales.

La mayoría de los canales son rectos y permiten una rápida ascensión, pero también los hay retorcidos y laberínticos, que pueden llevarnos hacia arriba o hacia abajo a otras dimensiones.

Los canales ascendentes se relacionan por regla general con imágenes simbólicas y celestiales, unas luminosas y atrayentes, y otras apagadas y tristes. Uno de esos canales es muy amplio y en él podemos ver a mucha “gente” caminando y ascendiendo dificultosamente. La escena recuerda el purgatorio dibujado por Doré, pero nuestro cuerpo astral raras veces camina junto a los demás, es más, parece tener cierta reticencia a acercarse y pasa volando por encima de todos.

Uno de los canales preferidos del cuerpo astral, quizá por que se parece mucho a la imagen clásica que tenemos del cielo, es el canal azul. Este canal nos eleva y nos lleva a una zona luminosa y nubosa. La entrada del canal es algo oscura, pero en la cima emana una atrayente y tranquilizadora luz. Muchas persona que han tenido una experiencia de muerte clínica se lanzan hacia el inmediatamente.

Como decía, a la salida del túnel nos encontramos con una especie de cielo azul, luminoso y nubloso, muy agradable y confortable. En este cielo podemos pasar un tiempo, aunque el tiempo en dicho lugar no tiene sentido muy grato, tan grato que a menudo las personas quieren quedarse en el para siempre. Es decir, que la estancia en ese lugar nos hace desear la desconexión con el mundo físico.

Al principio nos encontramos solos, pero pasado un tiempo podemos empezar a tener compañía y disfrutar de situaciones celestiales, con ángeles, coros, etc. Poco después, sentimos la necesidad de avanzar en dicho plano y nos dirigimos astral e irremediablemente hacia la fuente de luz, una fuente que no parece tener origen pero que nos atrae hacia una especie de puerta que deseamos cruzar con toda el alma, a pesar de que a veces nos asalten ciertos temores al hacerlo.

Pero antes de poder avanzar hacia ella, no encontramos con un personaje al que algunos llaman guardián azul. Ese guardián parece un ser luminoso y azul, formado con esa misma luz y nubosidad del plano.
A primera vista parece de nuestro tamaño, pero a medida que nos vallamos acercando a la puerta se convierte en un gigante para nosotros que nos impide el paso.

Su presencia es tan acogedora como sobrecogedora y nos hace sentir la necesidad de seguir adelante y traspasar el portal. Pero si no ha llegado nuestra hora, es decir, si no estamos del todo muertos, e insistimos en cruzar, nos dice algo así como: “Aun no ha terminado tu misión en la tierra”, y nos manda de regreso inmediatamente a nuestro cuerpo físico. A veces no hace falta que queramos cruzar el portal para que nos mande de vuelta a casa, es mas, muchos cuerpos astrales ni lo ven siquiera cuando les habla y les devuelve al cuerpo.

Otras personas se han asustado cuando, en lugar de devolverles al cuerpo, le dice que pueden quedarse todo el tiempo que quieran allá arriba. De cualquier manera, solo deja pasar el portal a los verdaderamente muertos, aunque algunos magos y santones aseguran haber cruzado el portal gracias a su elevada calidad espiritual.

LA CONFUSION

Cuando una persona alcanza cierta practica en la ejecución de los viajes astrales, suelen suceder dos cosas:

  • Que deja los preámbulos de sensaciones y visiones ambientales para pasar inmediatamente a los canales.
  • Que tarde o temprano termina convirtiendo su experiencia mística en una simple proyección mental

Usted se preguntará como puede distinguir una experiencia astral de una proyección mental. Pues la forma es muy sencilla:

La experiencia astral se convierte en proyección mental cuando la persona domina y filtra, desde su mente y desde su aposento, todo lo que ve, percibe y siente en el supuesto viaje astral. El viaje astral es libre, mientras que la proyección mental es inducida, y en el viaje astral, el cuerpo astral conduce al cuerpo mental, pero no le deja tomar la iniciativa en ningún momento.

En la proyección mental, el cuerpo mental dirige, o cree dirigir, al cuerpo astral hacia símbolos y sitios comunes a todos los humanos: tabúes, miedos, prejuicios, ideas preconcebidas, ensaladas de ángeles y religiones, etc. El cuerpo astral es libre y sólo regresa cuando le apetece, o cuando le obligan a regresar otros seres. El cuerpo mental permanece siempre unido al cuerpo físico, y el cuerpo astral no necesita el cuerpo físico, es mas, a menudo lo detesta. Pero el cuerpo mental no sabe verse sin cuerpo físico y se aferra a la vida, cuando quiere vivir, o al caos y a la muerte, cuando sus deseos íntimos son enfermizos, caóticos o autodestructivos.

El viaje astral puede ser espontáneo, pero la proyección mental requiere, más que la concentración, el deseo de hacerlo. Nadie realiza una proyección mental sin proponérselo. El viaje astral es una forma de muerte y la proyección mental es una forma de vida.
Por todo ello, cuando la persona siente que domina sus viajes astrales, lo que en realidad está haciendo es dominar sus proyecciones mentales.

Todo intento de racionalizar una experiencia mística nos lleva inevitablemente a filtrarla por nuestra educación y medio ambiente, es decir, no lleva a convertirla en algo físico y jerárquico, con lo que quitamos su aspecto más espiritual.
Nuestros conceptos de espacio y tiempo no tiene nada que ver con el plano astral. Ahí no hay espacio ni tiempo, aunque contenga todo el espacio y el tiempo del universo. Ahí no existen símbolos, aunque éste contenga una gran carga simbólica para nosotros.

El viaje astral es solo un sendero que comunica el más allá con la vida física, pero no tiene nada que enseñarnos para la vida física. Con el viaje astral no podemos adivinar el futuro ni descubrir una fórmula ni obtener información sobre nuestro parientes muertos.

Una proyección mental sí puede sacar provecho físico, psíquico, médico, anímico y material para la persona, por que nace y revierte en un acto físico. La proyección mental pende de nosotros, nuestra mente no es libre y se sujeta a nuestras concepciones y capacidad de aprendizaje.
El cuerpo astral puede mantener cierta cohesión con nosotros, por lo menos hasta el momento de la muerte, pero su existencia no depende de nuestra inteligencia ni de nuestra memoria.

La inmensa mayoría de los los magos, filósofos y religiosos han fracasado al querer racionalizar y sacar provecho de los astral, por que jerarquizar y concebir lo inconcebible y lo ingerarquizable es un acto mental, un ejercicio humano, no una meta ni un proyecto astral.
El se humano, a través de sus instituciones, religiones e ideas, puede tener un plan, pero el plano astral no tiene ningún Gran Plan para el hombre.
El gran plan pertenece, sin duda alguna, al mundo intelectual, que sigue siendo una proyección mental por místico que se presente.
La proyección mental puede ser poderosa, pero el plano astral no necesita de poderes. Todos llegaremos a él algún día, a pesar de las barreras y trampas que nos auto impongamos mentalmente.

En base a todo esto creo que ha quedado bien claro que una cosa es el viaje astral, libre y sin compromisos religiosos, afectivos, psíquicos, personales o materiales, y otra cosa muy distinta una proyección mental, que si tiene relación con todo lo que afecta al hombre.

LOS PELIGROS

Los que se interesan medianamente las ciencias ocultas, escuchan a menudo que una persona se ha quedado “colgada” al realizar una experiencia de viaje astral. Si se diese el caso de la desconexión del cuerpo físico con el astral, eso seria la muerte (es cuando se rompe el cordón de plata) y por lo tanto no podrían contarlo. Así que ni caso, nadie que se sepa se murió después de una experiencia de viaje astral y si eso ocurrió alguna vez no creo que pudiera contárnoslo.

El viaje astral tampoco altera las neuronas ni el equilibrio psíquico más de lo que ya estén alterados antes de la experiencia, por que el viaje astral no es una droga. 

Es mas, cuando se realiza correctamente un viaje astral por medio de alucinógenos como el peyote, la ayahuasca, el ácido lisérgico o drogas similares, la persona no sufre daño físico alguno.

A no ser el daño que puedan provocar esas drogas como es la dependencia e intoxicación. Por supuesto, si ingiere las drogas, lo que suele suceder a menudo, lejos de hacer un viaje astral sólo logrará alucinar tonterías, destruirse una cuantas neuronas y volverse drogadicto. En este caso si es posible quedarse “colgado”.

Por otra parte, como ya había señalado, los viajes astrales producen taquicardias cuando el cuerpo astral hace su reentrada en el cuerpo físico. Una persona sana no padecerá en absoluto, pero una persona con problemas cardíacos puede tener problemas.

Finalmente, una disposición religiosamente esquizofrénica, o cualquier otra patología mental, pueden verse agravadas físicamente después de una experiencia de este tipo, lo que puede arruinar un organismo aunque el cuerpo astral siga estando perfectamente.

Pues bien cuando se practica de forma sencilla, consciente, correcta y directa, no tiene el menor peligro y no hace daño alguno, al contrario, puede ayudarnos a corregir cierto tipo de problemas y enfermedades.

EL CORDON DE PLATA

Otro de los tópicos, cuando se habla de viajes astrales, es el famoso cordón de plata. Este cordón de plata, mas que un elemento místico, es como un cinturón de seguridad. Su función es mantener unido el cuerpo astral con el cuerpo físico y a la vez mantener el equilibrio del ritmo cardíaco mientras se realiza la experiencia.

Este cordón lo generamos nosotros mentalmente y sin querer para protegernos del miedo a separarnos totalmente del cuerpo físico. Aunque no es imprescindible para el viaje, siempre volvemos a nuestro cuerpo.

Su uso no es imprescindible, pero si recomendable. Existen infinidad de personas que jamás lo han utilizado y no les ha pasado nada, ya que hay otros medios para volver.

Para volver al cuerpo no hace falta mas que unir los dedos pulgar e índice y medio, separando el anular y el meñique lo mas posible.
Este sencillo gesto nos mantiene conscientes y es capaz de sujetar al cuerpo astral unido al cuerpo físico, de la misma forma que lo hace el cordón de plata. Sin embargo, la unión de los tres dedos no evita las taquicardias.

VIAJES ASTRAL

CÓMO HACER UN VIAJE ASTRAL, desdoblarse del cuerpo fácilmente, Paso a Paso

TECNICAS DEL VIAJE ASTRAL A PRINCIPIANTES

PELIGROS DEL VIAJE ASTRAL

TECNICAS DE DESDOBLAMIENTO

DESCUBRE TU VIDA ANTERIOR: TEST REENCARNACIÓN

flecha

VER LEVITACIÓN

flecha

VER VIDA EN EL MAS ALLÁ – FANTASMAS

flecha

VER FENOMENOS PARANORMALES

El sueño es una parte fundamental de nuestra vida y es evidente que los animales también duermen, pero ¿qué pasa con las plantas? ¿También necesitan dormir?

Debido a que las plantas no tienen un sistema nervioso central, no duermen al igual que otros seres vivos. Sin embargo, sí poseen un ritmo circadiano adecuado al ciclo día-noche de 24 horas de la Tierra. Al igual que en los humanos, su ciclo circadiano les ayuda a regular a serie de funciones para maximizar la ingesta de alimentos y el crecimiento.

De acuerdo con la bióloga Janet Braam, de la Universidad Rice en Texas (EE.UU.), las plantas atraviesan cambios fisiológicos correspondientes a cada etapa del día, pues su comportamiento está controlado en gran parte por el Sol. A lo largo del día, aprovechan los rayos solares para la fotosíntesis. Sin embargo, cuando oscurece desaparece su oportunidad para alimentarse, así que otros procesos fisiológicos tienen lugar, incluyendo el metabólico y el de crecimiento.

El ritmo circadiano de las plantas también determina cuándo lanzan sus defensas químicas para protegerse de predadores. En un estudio conducido por Braam y su equipo en 2012, se demostró que una especie de col llamada Arabidopsis anticipa la hora en que las orugas suelen comer y desprende una sustancia específica para repelerlas. Cuando se alteraba el ciclo de estas plantas mediante la exposición a luz continua, no producían efectivamente su defensa natural y eran consumidas por los insectos. (Se ha demostrado que algunas plantas aprenden y tienen memoria).

Puesto que las plantas no pueden moverse para buscar comida o encontrar refugio, debieron evolucionar para estar en sintonía con su entorno. Es por esto que pueden anticipar los cambios estacionales, preparándose a tiempo para ellos, y que algunas flores se cierran durante la noche, un comportamiento conocido como nictinastia

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: