TRIANGULO DE LAS BERMUDAS

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Autor del Blog: Jorge Mier Hoffman en Machupicchu

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El Triángulo de las Bermudas es una amplia zona del océano entre Florida, Puerto Rico y lasislas Bermudas. Durante los últimos siglos se ha dicho que decenas de barcos y aviones han desaparecido allí en circunstancias misteriosas, ganándose el apodo de “El triángulo del diablo“. ¿Qué hay de cierto en todas estas historias?

Conocido también como Triángulo del Diablo y Limbo de los Perdidos, es un lugar en el que se han producido numerosas desapariciones aparentemente inexplicables de barcos y aviones. Así mismo, se han producido numerosos reportes de ovnis e incluso hay quienes creen que el  lugar puede ser una puerta dimensional…

 Varias explicaciones se han sugerido para dar cuenta del misterio, pasando por abducciones extraterrestres o artefactos de la desaparecida Atlántida hasta otras con base científica como la teoría de las burbujas de metano.

Las Tres desapariciones más misteriosas del triangulo de las bermudas

No obstante, a pesar de que casi todos los casos puedan ser científicamente explicables en la actualidad, existen algunos relatos que podrían catalogarse como misterios indescifrables que mantienen viva la leyenda del también llamado “Triángulo del Diablo”.

Mucha gente ha ido muy lejos con ellas. Se ha llegado hasta especular que es un área de actividad extra-terrestre o que hay alguna extraña causa natural que explica los accidentes. Sin embargo, se trata lo más seguro de una zona en la que la gente simplemente ha tenido mala suerte. La idea de un triángulo maldecido es igual de fantástica que la del Bigfoot o la delMonstruo del Lago Ness.

La mala reputación del Triángulo de las Bermudas comenzó con Cristóbal Colón. Según sus anotaciones, el 8 de Octubre de 1492 Colón echó un vistazo a su brújula y se dio cuenta que esta mostraba lecturas extrañas. Al principio no alertó a su tripulación: tener una brújula que no indicaba bien el norte magnético podría haber hecho que cundiera el pánico entre una tripulación que ya se encontraba al límite. Fue una sabia decisión, teniendo en cuenta que solo tres días después, tras avistar Colón solo una luz extraña, la tripulación amenazó con regresar a España.

Estas y otras supuestas incidencias dieron lugar al mito de que las brújulas siempre se estropean en el Triangulo de las Bermudas, algo que es incorrecto, o al menos una exageración. A pesar de ello, en 1970 la Guardia Costera estadounidense, al tratar de explicar algunas desapariciones en el Triángulo, afirmó:

Primero, el “Triángulo del diablo” es uno de los dos lugares del mundo donde una brújula magnética señala el norte verdadero, en lugar del magnético. La diferencia entre ambos se conoce como “declinación magnética“. La variación puede llegar hasta los 20 grados de diferencia a medida que un barco se desplaza. Si esta variación no se compensa, un navegante puede llegar a desviarse de la ruta y encontrarse en serios problemas.

A pesar de que esto se ha venido repitiendo como una explicación para las desapariciones en el Triángulo, la declinación magnética en realidad es algo que cualquier capitán de barco (y otros exploradores) han conocido (y sabido cómo gestionar) casi desde que existen los barcos y las propias brújulas. Este fenómeno es solo una novedad para los principiantes, nada de lo que un capitán experimentado se deba preocupar.

La verdad sobre el Triángulo de las Bermudas

La leyenda moderna sobre el Triángulo de las Bermudas no comenzó hasta los años 50, sobre todo con un artículo escrito por Edward Van Winkle Jones y publicado en Associated Press. Jones informó sobre varias desapariciones de barcos en el Triángulo de las Bermudas, incluyendo cinco navíos de ataque de la marina de EE.UU. que desaparecieron el 5 de Diciembre de 1945, además de los aviones comerciales “Star Tiger” y “Star Ariel“, que se esfumaron el 30 de Enero de 1948 y el 17 de Enero de 1949, respectivamente. En total, 135 personas desaparecieron en esa zona. En palabras de Jones, “fueron engullidos sin dejar rastro“.

Fue un libro en 1955, The Case for the UFO, ecrito por M. K. Jessup, el que empezó a señalar a posibles extraterrestres en esta zona. No se habían encontrado restos de los barcos, aviones ni cuerpos. En 1964, Vincent H. Gaddis, quien acuñó el término “Triángulo de las Bermudas“, escribió otro artículo asegurando que más de 1.000 vidas se habían perdido en la zona. También dijo que estaba de acuerdo en que había sido “un conjunto de extraños eventos“. La obsesión por el Triángulo alcanzó su punto álgido a comienzos de los 70, con la publicación de varios libros más sobre el tema, incluyendo el bestseller The Bermuda Triangle, escrito por Charles Berlitz.

No fue hasta 1975 cuando uno de los mayores críticos de estas teorías, Larry Kusche, publicó el libro The Bermuda Triangle Mystery: Solved, en el que explicó cómo otros autores habían exagerado sus cifras y no habían realizado ninguna investigación seria. Habían presentado algunas desapariciones como “misterios” cuando en realidad no eran misterios en absoluto, eso sin contar que algunos casos ni siquiera habían ocurrido dentro del Triángulo de las Bermudas.

Tras investigar ampliamente el tema, Kusche concluyó que el número de desapariciones que habían tenido lugar en el Triángulo de las Bermudas no era en realidad mayor que el producido en otro punto del planeta con similar tráfico marítimo y aéreo. Además, demostró que otros escritores habían desinformado a la opinión pública al no explicar, por ejemplo, que se habían producido fuertes tormentas los días de las desapariciones e incluso haciendo parecer que las condiciones meteorológicas eran normales, solo con el objetivo de fabricar una historia sensacionalista. En resumen: los primeros autores sobre el Triángulo de las Bermudas no habían hecho su trabajo y, de forma intencionada o no, se inventaron casi todo.

El libro hizo un trabajo tan detallado desmintiendo el mito que terminó de forma casi fulminante con el ruido mediático sobre el Triángulo. Aún así, meses y años después muchos artículos en revistas, reportajes en televisión y películas continuaron hablando del Triángulo de las Bermudas de forma misteriosa.

Dado que las desapariciones ocurridas en el Triángulo no son mayores que las de otro punto con tráfico similar, no sería necesario de hecho ni dar una explicación. Aún así, si todavía crees que la zona es un cementerio de barcos y aviones, ahí van algunas explicaciones naturales de la Guardia Costera estadounidense que desmienten las teorías magufas :

La mayoría de las desapariciones se pueden atribuir a las características concretas de la zona. La Corriente del Golfo es una corriente oceánica cálida que fluye desde el Golfo de México alrededor del Estrecho de Florida en dirección noreste hacia Europa, es extremadamente potente y turbulenta. Puede hacer desaparecer rápidamente cualquier resto de un desastre.

Las impredecibles tormentas del Atlántico y el Caribe dan lugar a olas de gran tamaño y trombas marinas que suelen acabar en desastre para marineros y pilotos. La topografía del suelo oceánico varía entre extensas dunas y algunas de las gargantas submarinas más profundas del mundo. Con la interacción de las fuertes corrientes sobre los arrecifes, la topografía cambia constantemente y produce nuevos peligros imprevistos para las embarcaciones.

No hay que subestimar el factor humano. Un gran número de barcos de recreo viajan entre la Costa de Oro de Florida y las Bahamas. Esos viajes se realizan muchas veces con embarcaciones demasiado pequeñas y tripulaciones inexpertas.

El Vuelo 19 (1945) – El Mayor Misterio

Uno de los incidentes más conocidos y probablemente el más famoso sobre el Triángulo de las Bermudas es acerca de la pérdida de un escuadrón de cinco bombarderos TBM Avenger de la marina de Estados Unidos durante un vuelo de entrenamiento que salió de Fort Lauderdale (Florida) el 5 de diciembre de 1945.

De acuerdo con el escritor fantástico Charles Berlitz (1914-2003), el caso consistía en que varios aviadores navales simplemente desaparecieron después de que informaran de varios efectos visuales extraños, una afirmación que no es completamente acertada. Además, Berlitz afirmó que debido a que los restos de los TBM Avenger flotarían por largos periodos de tiempo, estos debieron ser encontrados al día siguiente considerando que esos días se registraron con marea tranquila y cielo despejado.

Sin embargo, no solo no pudieron ser encontrados, sino que un avión de búsqueda y rescate de la Marina que mandaron también se perdió. (Los Martin Mariner tenían muy mala fama entre los pilotos de la época debido a que sus tanques de combustible se inflamaban muy fácilmente; por lo que, un destello visto al poco de despegar la nave, pudo corresponderse con su explosión). Adicionalmente, la intriga se incrementó al conocer que el informe del accidente de la Marina lo atribuyó a «causas o razones desconocidas».

Triangulo de las Bermudas y Atlantida , Piramides

Mientras que algunos hechos de la versión de Berlitz son esencialmente exactos, no describe algunos detalles importantes. La visión de un experimentado escuadrón de aviadores de combate perdiéndose en una tarde soleada es inexacta. Para cuando se recibió la última transmisión de radio del Vuelo 19, había comenzado un tiempo tormentoso.

Tan solo el líder de vuelo, el Teniente Charles Carroll Taylor, tenía experiencia de combate y un tiempo de vuelo significativo, pero al mismo tiempo tenía muy poca experiencia en esa área en particular, menor que la de los aprendices bajo su servicio, Taylor fue descrito como un líder calmado y confiado. En cambio, las transmisiones de radio del Vuelo 19 revelaron a un Taylor desorientado, con una carencia de confianza en sus decisiones, y completamente perdido.

Además, las afirmaciones exageradas establecían que todos los aviones tuvieron problemas con sus brújulas. Sin embargo, los informes navales y registros escritos de las conversaciones entre el Teniente Taylor y otros pilotos del Vuelo 19 no indicaban esto. En cuanto al informe de la Marina, se afirmó que el informe original atribuyó el accidente a la confusión del comandante de vuelo. El Teniente Taylor previamente había abandonado su nave en dos ocasiones en medio del Pacífico después de haberse perdido, para regresar al portaaviones. Sin embargo, el informe se alteró para retratar otra situación debido a los deseos de su familia.

Otro factor a considerar es que las naves TBM Avenger nunca fueron diseñadas para el acuatizaje, contrario a las afirmaciones de Berlitz. La experiencia de combate en el Pacífico demostró que un avión Avenger se hundía muy rápidamente si este amaraba. Para un Avenger sería muy difícil amarar, especialmente con pilotos novatos al mando, y al dejarlo en los mares peligrosos del Triángulo de las Bermudas.

Sin embargo, el hecho de que hasta la fecha no se ha descubierto rastros o algún resto de las naves ha llevado al misterio, y, en sí mismo, es un caso raro. En un documental sobre este evento de The History Channel, se hizo notar que un piloto puede confundir fácilmente su ubicación si permite que su imaginación controle su razón.

El misterio del triangulo de las bermudas – The History Channel

En este documental el escenario más probable fue que el líder de vuelo, el teniente Charles Taylor se confundiera y se desorientara. Siendo indeciso en última analogía de la situación del vuelo, habría creído incorrectamente que estaban lejos del sureste de Florida Keys, y girado bruscamente hacia la derecha, creyendo que encontrarían tierra. En cambio, ellos se ubicaban exactamente donde debían estar, fuera de las Bahamas, y al girar a la derecha los llevó más adentro del océano hacia el Atlántico. Esto también podría explicar por qué los aviones todavía no han sido encontrados, ya que muy pocas búsquedas se han concentrado en las inmensas áreas abiertas del océano.

Por consiguiente, la explicación generalmente más aceptada por entusiastas navales y civiles que han investigado minuciosamente este incidente coincide en que el Teniente Charles Taylor se confundió y se desorientó, llevando a su tripulación al mar abierto donde se les acabó el combustible y aterrizaron en aguas tormentosas durante la noche. Y aunque los pilotos estudiantes sabían que él estaba equivocado sobre su ubicación; él era el líder de vuelo y estaba al mando.

Para cuando él tomó el consejo de uno de sus aprendices pilotos sobre volar hacia el oeste, ya se encontraban muy lejos como para aterrizar sobre tierra firme. La posición oficial de la Marina estadounidense sobre el incidente no refleja ningún misterio relacionado con lo que le pasó al Vuelo 19, describiendo el hecho de que la culpa residió completamente en el Teniente Charles Taylor. El único misterio para la Marina estadounidense es dónde se estrellaron los aviones del Vuelo 19.

Otra hipótesis en ese mismo documental declara que los aviones realmente pudieron haber estado donde Taylor creyó que ellos estaban, y que se estrellaron en los pantanos de Georgia. Sin embargo, esa hipótesis se ha tomado con escepticismo.

En 1991, los restos de cinco Avengers fueron descubiertos frente a las costas de la Florida, pero los números de serie del motor revelaron que no eran del Vuelo 19.1 Los registros revelaron además que estas aeronaves descubiertas, habían sido declaradas obsoletas —no aptas para el mantenimiento/reparación— y fueron simplemente eliminadas en el mar.

Los registros también mostraron accidentes de entrenamiento entre 1942 y 1945 que representaron la pérdida de 95 elementos de personal de la aviación de NAS Fort Lauderdale2 Los investigadores han ido ampliando su ámbito para incluir más al este, en el Océano Atlántico, pero los restos del Vuelo 19 todavía no han sido confirmados como encontrados.3

Un hidroavión de rescate PBM Mariner también desapareció sin dejar rastro durante la búsqueda del Vuelo 19, tal como Berlitz declaró en su libro. Esto incrementó la especulación sobre fenómenos sobrenaturales y el Triángulo de las Bermudas, y aunque Berlitz aludió en su libro a la casualidad sobre el Triángulo de las Bermudas, se formula en cierto modo que algunos puntos también son misteriosos y desconocidos, cuando de hecho no lo fueron.

El SS Gaines Mill informó de una explosión por encima del agua poco después de que despegó el PBM Mariner, en el lugar donde debía de estar este. Se pudo divisar una mancha de aceite en ese punto, pero el mal tiempo impidió que se recobrara cualquier resto, y para cuando el tiempo tormentoso terminó, todos los rastros del accidente ya no estaban ahí. El escenario más probable fue que una fuga de combustible causó la explosión que desintegró el avión.

vuelo 19 parte 1

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